Para mí la carrera había comenzado la semana anterior, que es cuando empecé a soñar con ella. Me dio cierta confianza que no fueran pesadillas, sino que hasta parecía disfutar. Con eso y alguna recomendación "gastronómica" fui preparando el cuerpo, y llegó la previa el sábado. Las típicas mariposillas seguían como aletargadas, yo no daba crédito, pues imaginaba que, a estas alturas de la película, estaría subiéndome por las paredes... Seguramente, en mi fuero interno, reservaba fuerzas para subirme las famosas escaleras...
Sábado 25 de abril
Por la mañana me acerqué a Elche a por el dorsal en compañía de don Estanislao Uría, mi guía espiritual, el sherpa de toda mi ignorancia, la luz que me ha hecho ver el empedrado camino hacia la gloria (lo releo y creo que le he dado un toque demasiado literario, pero decido dejarlo así, tal como ha brotado)... Ya queda menos. Sigo impresionado por mi templanza, e imagino que cuando me llegue el bajón me caeré del burro a plomo. Entretengo la tarde desgañitándome en el Palacio de los deportes con la nueva victoria de ElPozo. Aprovecho para descargar adrenalina y le digo de todo menos guapo a los señores de negro (ja,ja)
Domingo 27 de abril - día E -
Hacía tiempo que no me levantaba antes de las 6. Lo primero que hago es mirar al cielo. No espero iluminación divina. Tan sólo me fijo en la luz que hay y maldigo la poca profesionalidad de las legiones de hombres/mujeres del tiempo que se dedican a teatralizar el pronóstico meteorológico, sin dar las más de las veces una a derechas. La previsión era de cielo cubierto con algún riesgo de lluvia, pero ya lo veo claro: nos va a pegar de plano su alteza el refulgente... ¿dónde leches está la crema solar?
Reviso el material uno, dos, tres y hasta puede que cuatro veces. Ya sabía yo que las mariposas empezarían a volar algún día. Creo que algunas de ellas me bloquean el pedal del embrague, porque el coche se me cala hasta dos veces en la rampa de salida del garaje. ¡Vaya por Dios!... Anoche tuve que cambiar la rueda delantera, y ahora esto. Súmale que al poco de salir de casa nos para la Guardia Civil en un control de alcoholemia y tendrás el cuadro completo... Por suerte el agente benemérito no nos ve cara de borrachuzos pachungueros (lo mismo es qu me vio la sudadera con los logos, la bicicleta en el portón trasero y ató cabos), y seguimos sin mayor novedad.
Y casi sin mayor novedad me veo en boxes, saludo a Stani y al "camaleónico" Jesús. Soy de los últimos en vestirse de pingüino y en embadurnarme de vaselina, pero no cato el agua (primer error). Ramón y Jurg Lukas, con los que coincido en la cola de cabecitas verdes, me indican que está helada tirando a gélida.
Me digo que no será para tanto y poco más, porque nos sorprende el bocinazo de salida. Bueno, tampoco tenemos prisa: la jornada va a ser larga. Disfruta -me digo repitiendo el consejo de mi buen amigo Paco- y lo hago desde justo antes de meterme en el agua, con la excepcional panorámica del chapoteo de los cientos de triatletas que ya me sacan un mundo (¡y lo que me han de sacar!).
En unos instantes paso del comentado disfrute visual del chapoteo enloquecido y febril de los mejores a una horrorosa sensación de ahogo, cuando me dispongo a dar mis primeras brazadas y no consigo mantener la cabeza metida bajo el agua. Por suerte recuerdo la sensación de la otra vez que nadé con neopreno (¿no es alucinante? El neopreno no me lo había puesto desde la única vez que lo usé el año pasado, sigo siendo así de globero).
Pero como imaginaba, en cuanto se templa el cuerpo, se estabiliza mi mente y puedo ponerme a nadar como una persona y no como un perrillo de la pradera. Por entonces ya hemos girado la primera boya. Para mí empieza ahora la carrera.
Lo demuestro en el corto trayecto por la arena, en donde adelanto al sprint a media docena de triatletas. Seguro que al verme se habrán pensado que me había picado un cangrejo en el culo o algo así. No sé. Cosas de globero liberando adrenalina.
Salgo del agua cumpliendo casi a la perfección mi cálculo de cuarenta minutejos pasado por agua. No me quito las gafas hasta llegar a boxes, más que nada para no perderme, porque sin gafas soy como el primo bizco de Rompetechos. No tengo problemas para encontrar mi bici... es la ventaja de no salir de los primeros, que no te pierdes para encontrar tu cestita.
Casi me hago una avería en el gemelo al quitarme el neopreno. Termino sentándome que más vale conservar la parejita para dar pedales, que la cosa empieza cuesta arriba. Aplico la segunda enseñanza del día: tú como si molieras café, ¡vamos! que nada de subir a plato. Y luego tranquilito, que se ha unido a la fiesta un molesto viento, que ya sé que es igual para todos, pero como resulta que servidor carece del más míninmo criterio aerodinámico, al ver pasar como flechas a curtidos varones lo primero que piensa es que para ellos parece ir el viento al revés.
Se me hacen largos los primeros kilómetros del tramo de enlace hasta el circuito fijado. Para más inri me he quedado sin cuentakilómetros, pues no lo tuve en cuenta ayer al cambiar la rueda (segundo error de globero). Me consuelo pensando que casi mejor, porque así no me obsesionré con lo que queda. Pero lo que por un lado seguro que me viene bien, por otro me va a sentenciar a no poder subir el ritmo cuando vea que decaiga demasiado.
Vuelvo a destacar mi absoluta pulcritud a la hora de seguir los buenos consejos que he recibido estos días de atrás, porque bebo desde el principio. Y en todos los avituallamientos como y bebo... ¡y lo mejor!: ¡me voy sin pagar la consumición! La primera vuelta, a falta de referencias kilométricas se me hace un poco larga, y tan sólo puedo rodar a gusto en las zonas donde el viento no entra de cara. Me anima ver tanta gente aplaudiendo en la última rotonda del circuito en donde se vuelve a empezar. Me desanima notablemente ver como, además de los aviones que despegan en el cercano aeropuerto, me pasan otros aviones con dos ruedas por la izquierda. De hecho en el primer avituallamiento casi se me lleva uno de ellos por delante... ¿es que esta gente no come? Lo mismo los avitualla alguna nave nodriza venida de una galaxia lejana, porque a mí me parecen extraterrestres, con esos cascos picudos. ¡Si, seguro que si! ¡y las ruedas lenticulares son parabólicas camufladas por las que transmiten y reciben alimento!
Yo, triste mortal que le doy al pedal lo que puedo (y cada vez un poco menos, porque encima me ha empezado a doler la rodilla izquierda, molestia de la cual casi me había olvidado porque sólo suele asomar cuando quemo demasiado neumático). Compruebo que sólo soy capaz de adelantar a alguna que otra zagalica de las que habían salido antes. Obviamente las saludo y animo. Con alguna incluso cruzo unas palabricas sobre la ventisca, que parece que se ceba más con nosotros, los más débiles, los últimos de la carrera.
Creo que en la tercera vuelta, es cuando me veo mejor y aprieto el culico. Ya no me adelanta nadie descosiéndome las costuras del mono y eso alivia mi amor propio. Consigo mejor cadencia y desarrollo no ya solo con viento a favor, sino que pruebo contra él, y también parece que voy. Es más. En esta última vuelta y en el camino de regreso a Arenales doy cuenta de tres o cuatro tris a los que siempre había tenido bastante lejos por delante. Antes de terminar, en la última subida, ya en Arenales, incluso alcanzo a Jesús. Había hecho mejor natación que yo y luego hemos debido ir siempre con la misma distancia en bici. Creo que es entonces cuando me doy cuenta de que el Medio Ironman empieza de verdad para mí, porque maldita la gana que tengo de ponerme a correr veintiún kilómetros ahora.
Transición tranquila. No hay prisas. Miro el reloj al abandonar los boxes. Llevo ya 4h13. Han terminado los tres o cuatro primeros. Creo que lamento no haber entrenado un poco más. Ahora pagaré mi pereza con sufrimiento. Vuelvo a alcanzar a Jesús que se me había escapado en la transición, y subimos de cháchara el primer tramo de escalones (andando, por supuesto). Me anima un poco comprobar que no soy el único perjudicado que es incapaz de subir corriendo. Pero con los que coincido en esta primera subida ya están en su segunda y/o tercera. Me da por pensar que si ellos, que me llevan entre media hora y una hora van así, ¿cómo pasaré yo por allí en las siguientes vueltas?...
Respuesta: cada vez más jodidamente jodido.
Aunque el recorrido es duro, reconforta ver gente y cruzarte con compañeros, en los que encontrar el aliento y el resuello que se echan tanto de menos como un buen colchón. Veo a Ramón e imagino que me debe llevar un mundo. Jesús se ha quedado atrás. Bastantes caras me son conocidas y siento envidia sana cuando yo tengo aún que seguir deambulando vuelta tras vuelta y ellos enfilan, triunfalmente, la meta.
Me animo visualizando el momento en que sea yo el que obtenga esa recompensa. Seguro que por entonces ya quedará bastante menos gente en el circuito, pero en los avituallamientos siguen estando todos los chavales con síndrome de Down con las mismas ganas y entusiasmo del principio.
Me faltan las fuerzas pero no las ganas. En todas las cuestas, sin excepción, cuando pican hacia arriba tengo que andar, pero cuando la pendiente es favorable parezco uno de los elegidos...
¡ÚLTIMA VUELTA! ¡última subida al monte calvario! ¡última gomita!... comienzo a celebrarlo a falta de más de un kilómetro. Ya casi no hay nadie en el paseo. Seguro que el arroz lo tengo frío en el plato. No soy de llanto fácil, pero si de efusión, de gritar, de saltar... El viento es más fuerte. Pero el saludo de el hijo del viento antes de meta y el beso de mi media mandarina me endulzan aún más el sabor de la gloria.
SEIS HORAS VEINTITRÉS. ¿Qué más da el tiempo? ¡SOY FINISHER!... Me miro para ver qué parte de mi es ahora de hierro, ¿de cintura para arriba o para abajo?. Supongo que mi cabeza, que es la que me ha mantenido en pie, aunque siempre la he tenido bastante dura en todos los aspectos.
En fin, ¿qué más os puedo contar? Si tú también eres FINISHER no hace falta que te explique nada, porque no es fácil describirlo con palabras. Es algo que va por dentro. Es la culminación de un cúmulo de trabajo, dedicación, empeño, sueño... Si no lo eres, no lo vas a entender hasta que lo compruebes por tí mismo.
NOTA DEL AUTOR: Prometo fotos, en la tercera y última parte, que estoy reservando para contar las secuelas del medio hombre de hierro que estoy hecho, aunque hasta el momento, y para mi sorpresa, he de decir que estoy ahora mejor que la semana pasada. ¿Será porque sigo de subidón pensando en la prueba del próximo sábado? ¡Si, hijo, si! Tercer reto en tercer fin de semana, aunque este bastante más asequible: el TRIATLON NACIONAL de Fuente Alamo. ¡A ver si le mojo la oreja a Gómez Noya!
UNA VENTANA SIN CRISTALES ABIERTA A LA CRÓNICA SOCIAL Y TRIATLÉTICA, SEGÚN ME DÉ LA PARANOIA
martes, 28 de abril de 2009
lunes, 27 de abril de 2009
DICES TÚ DE FINISHER....
Es curioso. No tengo aún hijos y ya tengo "material" del bueno para contar a los nietos: hice la mili en su día y, a partir del domingo 26 de abril de 2009, soy Finisher.
Me miro al espejo intentando buscar alguna diferencia, pero todo sigue ahí, más o menos en su sitio. Lo mismo con algún gramo de menos (serán los gramos de fuerza que me dejé para terminar los 113 de Arenales), y con un marcado tostado-rojizo en la zona de los hombros, fruto de haber olvidado aplicarme debidamente la protección solar, pero básicamente sigo siendo el mismo.
Lo realmente distinto lo veo dentro. Me siento un poco James Brown: Aifilgud -que decía el amigo Marrón-. Creo que me veo y aún no me lo creo. ¿Lo he soñado o después de todo no me ha costado tanto? Porque resulta que para ser el comienzo de una nueva era en mi vida (día 1 "d.E" -después de Elche-) no me he quedado tan tirado como en eventos pretéritos... supongo que será porque aún me dura el subidón y la adrenalina me está manteniendo a flote. De lo contrario, en serio lo digo, no me lo explico.
Y hablando de explicar... Es extraño, pero con lo fácil que tengo yo esto de desembuchar pensamientos y desparramarlos sobre el papel (aunque sea virtual), ahora resulta que no sé por donde empezar. Supongo que sería demasiado básico quedarme en lo acontecido en el día "E". Si algo he aprendido con esta experiencia (además de que es posible seguir moviendo las piernas aunque creas que no te queden fuerzas para más), es que la forja del Finisher comienza en el preciso momento en que uno se cree capaz de ello. Ya sé que puede parecer algo así como empezar la casa por el tejado, pero yo lo veo fundamental: el coco (en esta comparativa, claramente, hace el tejado, claramente), es la primera parte de tu cuerpo que será Finisher. Y del mismo modo será siempre la primera parte de tí que conseguirá aquello que más desees.
Pero bueno, a lo que voy, que soy FINISHER y no un famoso escritor de best-seller de auto ayuda... Decía que es importante creerse capaz de lo que uno se propone. El reto comienza cuando uno se pregunta "¿por qué no?". Si tú eres de los que tan sólo se pregunta "¿por qué? (y no te digo nada si encima te fustigas cuestionándote ¿para qué?), apaga y vámonos, porque entonces no serás capaz nunca de descubrir tu límite o de ampliar tus horizontes en esta vida.... Y si yo he estado seguro de algo desde el principio, es de que quería probar este sabor.
Eso sí, una cosa te digo (a tí que aún me ves como un bicho de otro planeta, o como una especie de pirado que se lanza a aventuras sin sentido, porque si eres finisher, maratoniano o alguna "burrada" de mayor empaque), tampoco creas que se consigue superar la línea de meta sólo con meditación tántrica. Importante no olvidar que el camino hacia el "olimpo Finisher" no es un camino de rosas, pues hay que vérselas con las espinas del entrenamiento. Luego ya unos entrenarán más que lo hacemos otros (y eso metido en la olla con otro poco de la genética de cada cual dará la impepinable clasificación final, hora arriba, hora abajo). ¿Capichi?
De broma yo siempre digo que tenemos más mérito los que tardamos más (6h23 en esta mi primera vez), pues sufrimos durante más tiempo el día de la prueba... Pero ya sé que lo hemos sufrido menos entrenando. Al final hasta el sufrimiento es lógico y equitativo. ¿Será eso lo que hace de la casta y orgullo de triatleta una especie única y perfectamente diferenciada?...
Ya os digo yo que aún no he bajado de las nubes (o de las ramas, segúnse mire), porque llevo una parrafada y lo único que he dicho es mi tiempo en meta, algo que perfectamente podriáis haber visto vosotros hojeando la clasificación final (empezando, por supuesto, por la parte de abajo).
LICENCIA DE AUTOR: Os prometo una crónica de mi sufrimiento pormenorizada en una próxima entrada. Cosas del directo de la vida (no hay más remedio que trabajar).
Me miro al espejo intentando buscar alguna diferencia, pero todo sigue ahí, más o menos en su sitio. Lo mismo con algún gramo de menos (serán los gramos de fuerza que me dejé para terminar los 113 de Arenales), y con un marcado tostado-rojizo en la zona de los hombros, fruto de haber olvidado aplicarme debidamente la protección solar, pero básicamente sigo siendo el mismo.
Lo realmente distinto lo veo dentro. Me siento un poco James Brown: Aifilgud -que decía el amigo Marrón-. Creo que me veo y aún no me lo creo. ¿Lo he soñado o después de todo no me ha costado tanto? Porque resulta que para ser el comienzo de una nueva era en mi vida (día 1 "d.E" -después de Elche-) no me he quedado tan tirado como en eventos pretéritos... supongo que será porque aún me dura el subidón y la adrenalina me está manteniendo a flote. De lo contrario, en serio lo digo, no me lo explico.
Y hablando de explicar... Es extraño, pero con lo fácil que tengo yo esto de desembuchar pensamientos y desparramarlos sobre el papel (aunque sea virtual), ahora resulta que no sé por donde empezar. Supongo que sería demasiado básico quedarme en lo acontecido en el día "E". Si algo he aprendido con esta experiencia (además de que es posible seguir moviendo las piernas aunque creas que no te queden fuerzas para más), es que la forja del Finisher comienza en el preciso momento en que uno se cree capaz de ello. Ya sé que puede parecer algo así como empezar la casa por el tejado, pero yo lo veo fundamental: el coco (en esta comparativa, claramente, hace el tejado, claramente), es la primera parte de tu cuerpo que será Finisher. Y del mismo modo será siempre la primera parte de tí que conseguirá aquello que más desees.
Pero bueno, a lo que voy, que soy FINISHER y no un famoso escritor de best-seller de auto ayuda... Decía que es importante creerse capaz de lo que uno se propone. El reto comienza cuando uno se pregunta "¿por qué no?". Si tú eres de los que tan sólo se pregunta "¿por qué? (y no te digo nada si encima te fustigas cuestionándote ¿para qué?), apaga y vámonos, porque entonces no serás capaz nunca de descubrir tu límite o de ampliar tus horizontes en esta vida.... Y si yo he estado seguro de algo desde el principio, es de que quería probar este sabor.
Eso sí, una cosa te digo (a tí que aún me ves como un bicho de otro planeta, o como una especie de pirado que se lanza a aventuras sin sentido, porque si eres finisher, maratoniano o alguna "burrada" de mayor empaque), tampoco creas que se consigue superar la línea de meta sólo con meditación tántrica. Importante no olvidar que el camino hacia el "olimpo Finisher" no es un camino de rosas, pues hay que vérselas con las espinas del entrenamiento. Luego ya unos entrenarán más que lo hacemos otros (y eso metido en la olla con otro poco de la genética de cada cual dará la impepinable clasificación final, hora arriba, hora abajo). ¿Capichi?
De broma yo siempre digo que tenemos más mérito los que tardamos más (6h23 en esta mi primera vez), pues sufrimos durante más tiempo el día de la prueba... Pero ya sé que lo hemos sufrido menos entrenando. Al final hasta el sufrimiento es lógico y equitativo. ¿Será eso lo que hace de la casta y orgullo de triatleta una especie única y perfectamente diferenciada?...
Ya os digo yo que aún no he bajado de las nubes (o de las ramas, segúnse mire), porque llevo una parrafada y lo único que he dicho es mi tiempo en meta, algo que perfectamente podriáis haber visto vosotros hojeando la clasificación final (empezando, por supuesto, por la parte de abajo).
LICENCIA DE AUTOR: Os prometo una crónica de mi sufrimiento pormenorizada en una próxima entrada. Cosas del directo de la vida (no hay más remedio que trabajar).
jueves, 23 de abril de 2009
1/2 IM - E
Uno, que es concienzudo donde los haya, y a falta de un entrenamiento medianamente decente que llevarse a las piernas, anda a vueltas con las matemáticas, intentando buscar la fórmula magistral que me permita convertirme, no ya en Premio Nobel de la aborrecida ciencia, sino en todo un Finisher o Semi hombre de hierro.
Porque, 1/2 IM - E, para los no iniciados, no es ninguna ecuación, tan sólo un sueño, el medio ironman de Elche, un gran paso hacia delante de este aventurero soñador -otros me definen como loco de remate o desasistido por la razón-.
- ¡Si, si, si, Elche ya está aquí! -gritan enfervorecidas mis descontroladas neuronas, hasta el culo de vitargo que están las pobres.
Sospechosamente me digo, que tratándose de lo que se trata, aún no se han apoderado de mí los nervios, a pesar de que ya ando con la cuenta atrás, arrancando hojas del calendario como el que arranca ajos. ¿Será eso buena señal o la premonición de una gran cagada deportiva?
Ilusión no me falta. Veremos lo que pasa. Yo pondré toda la carne en el asador para mi bautizo en la media distancia triatléticamente hablando, porque padrinos sé que no me van a faltar (por cierto, confío en que no os aburráis mucho en la línea de meta esperando mi llegada triunfal).
En fin, comprenderéis que acorte el discurso por esta vez. Y es que me he propuesto evitar cualquier actividad que me desgaste más de lo necesario.
Señores y señoras, vayan engrasando esas bielas que el juego va a empezar....
NOTA DE AGRADECIMIENTO Y REAFIANZAMIENTO ESPIRITUAL DEL AUTOR:
De paseo por la red, procurando templar un poco los nervios, me topo con la definición de triatlón que pone el wikipedia que todo lo sabe. ¡¡Gratia plena al wikipedia!! ¡¡Gud seif de güikipedia!!... Ha sido toda una revelación que recibo con inusitada alegría. Transcribo con la literalidad necesaria:
El Triatlón es un deporte individual y de resistencia, que reúne tres disciplinas deportivas: Natación, ciclismo y TROTE....
Si señor, por fin corroboro que mis cochambrosos finales a pie, desprovistos del menor atisbo de fuerza muscular están perfectamente integrados en la definición de la actividad triatlética. Nada de "carrera a pie"... no señor: ¡TROTE!... De mi cosecha podría añadir lo de "cochinero", pero por respeto al noble porte de ese animalillo y sus preciados jamonzacos, dejémoslo estar, con trote sobra, ¡olé!
Si no os lo creéis poned "triatlón" en el buscador de guguel y pinchad en el enlace de la "güiski"pedia... (lo mismo es que quien lo escribió iba fino del susodicho brebaje).
Porque, 1/2 IM - E, para los no iniciados, no es ninguna ecuación, tan sólo un sueño, el medio ironman de Elche, un gran paso hacia delante de este aventurero soñador -otros me definen como loco de remate o desasistido por la razón-.
- ¡Si, si, si, Elche ya está aquí! -gritan enfervorecidas mis descontroladas neuronas, hasta el culo de vitargo que están las pobres.
Sospechosamente me digo, que tratándose de lo que se trata, aún no se han apoderado de mí los nervios, a pesar de que ya ando con la cuenta atrás, arrancando hojas del calendario como el que arranca ajos. ¿Será eso buena señal o la premonición de una gran cagada deportiva?
Ilusión no me falta. Veremos lo que pasa. Yo pondré toda la carne en el asador para mi bautizo en la media distancia triatléticamente hablando, porque padrinos sé que no me van a faltar (por cierto, confío en que no os aburráis mucho en la línea de meta esperando mi llegada triunfal).
En fin, comprenderéis que acorte el discurso por esta vez. Y es que me he propuesto evitar cualquier actividad que me desgaste más de lo necesario.
Señores y señoras, vayan engrasando esas bielas que el juego va a empezar....
NOTA DE AGRADECIMIENTO Y REAFIANZAMIENTO ESPIRITUAL DEL AUTOR:
De paseo por la red, procurando templar un poco los nervios, me topo con la definición de triatlón que pone el wikipedia que todo lo sabe. ¡¡Gratia plena al wikipedia!! ¡¡Gud seif de güikipedia!!... Ha sido toda una revelación que recibo con inusitada alegría. Transcribo con la literalidad necesaria:
El Triatlón es un deporte individual y de resistencia, que reúne tres disciplinas deportivas: Natación, ciclismo y TROTE....
Si señor, por fin corroboro que mis cochambrosos finales a pie, desprovistos del menor atisbo de fuerza muscular están perfectamente integrados en la definición de la actividad triatlética. Nada de "carrera a pie"... no señor: ¡TROTE!... De mi cosecha podría añadir lo de "cochinero", pero por respeto al noble porte de ese animalillo y sus preciados jamonzacos, dejémoslo estar, con trote sobra, ¡olé!
Si no os lo creéis poned "triatlón" en el buscador de guguel y pinchad en el enlace de la "güiski"pedia... (lo mismo es que quien lo escribió iba fino del susodicho brebaje).
sábado, 18 de abril de 2009
Cómo tener dos ....ones como huevos de avestruz y no perecer en el intento
¡Oé,oé,oé,oé,oéeeee,oéeeeee...!
Resuenan cánticos de guerra (deportiva) en mi cabeza. Y no ha sido porque me haya endiñado más de 40 cervezas hoy, y creo que tendré que expulsarlas fuera de mí...(dixerunt los toreros muertos)
OE,OE,OE,OE.... estas dos jodidas vocales no me dejan dormir, OE,OE,OE,OE.... resulta que si las ves como iniciales todo empieza a tener sentido: "O" de Orihuela y "E" de Elche... Ya sé que ha terminado la Semana Santa; de hecho estamos finiquitando la Semana de las Fiestas de Primavera (esta noche es el Entierro... de la Sardina), pero para mí mañana empieza una auténtica "semana de pasión". En realidad serán 8 días, ¡fantásticos!, como los del Cortinglés, de domingo a domingo, del sprint de Orihuela al medio ironman de Elche. Y si salgo vivo del intento, y aún me queda un soplo de vida, también estoy inscrito en Fuente Alamo.
¡Lo que yo te decía! ¡Que hay que tener los ...ones bien puestos y grandes! ¡Como huevos de avestruz! ¡Santo Jesús milagroso de la Misericordia eterna, verdadera y refulgente! ¿alguien conoce a un santo o santa que pueda obrar el prodigio en mi? Me han dicho de todo, mayormente que si estoy loco o agilipollaico, pero no es plan, hablando de avestruces, de adoptar la conocida táctica de la referida ave del orden de las Estrucioniformes, consistente en esconder la cabeza, obviando posibles riesgos y/o problemas.
Uno, aun a riesgo de ponerse ictérico perdido (no confundir con "histérico", ¡que sigo controlando la cosa gramatical a pesar del runrún gástrico en forma de revoloteo de mariposones que pululan por todas mis tripas y me las vienen removiendo sin piedad!), así en plan Simpson, es consecuente consigo mismo y presta todos los sentidos a su espíritu para conseguir un sueño de los que quita el sueño: ser FINISHER (o 1/2 Finisher al menos).
Y si tengo que encomendarme a la estrella de Orión, o a la Estrella de Levante mismamente, pues me encomiendo, ¡que no quisiera cometer sacrilegio! Porque sería muy fuerte tener que darse a la birra, y hacerlo poniéndole los cuernos a nuestros quinticos de la Estrella, por una americana, ¡más estilizada, sí!, pero ¡QUÉ LIMONES! ¡si es la que beben en los Simpson!
Señores, empieza la cuenta atrás: OE,OE,OE...
PD: Por cierto, ¿habéis visto los limones que tengo? ¡Si, claro, yo hablaba de limONES! ¡son como huevos de avestruz!
jueves, 9 de abril de 2009
Como un triatleta con ruedas nuevas
Que me perdone la sabiduría popular por la adaptación no autorizada. Confío en que no se personen fuerzas de la autoridad competente (o incompetente, según se mire), el cobrador de la SGAE -que es como el hombre del saco en moderno- o una corte celestial de angelotes de la RAE para poner las cosas en su sitio. Siempre puedo decir que soy un artista y que estoy en plena labor creativa, versionando tradición para adaptarla a este mundillo nuestro de neopreno, licra y depilaciones cuasi integrales por el viejo sistema francés de la guillotina adaptada por el señor Yilet.
Si, estoy tan contento e ilusionado, como el famoso niño y sus no menos conocidos zapatos nuevos. Por más que las ruedas que me he agenciado sean de segunda mano y no aparezcan ya casi en ningún catálogo de productos "in" para el oficio pedalístico.
Yo es que soy de fácil conformar. Cosas de la magistral educación que recibí y del recorte presupuestario que se me aplicó desde siempre para las cosas de la juguesca. De hecho se me caería el alma al suelo y la tendría que recoger a paletadas si se me pasara por la cabeza dedicarle a la cosa del "tuneo" triatleta una cantidad excesiva de pecunio. La vocecilla encargada de la conciencia tesorera de mi cerebro sólo admite gastos debidamente justificados, y dado que adquirir unas ruedas nuevas no es capricho banal, sino necesidad -derivada de la imposibilidad de ajustar un casete de piñones adecuado a la exigencias de los alrededores orogénicos de Zarauz-, ¡no pasa ná!...
No obstante, que me conforme con poco no quiere decir que no aspire a más. Tanto es así que ya estoy casi en la rampa de lanzamiento... El referido disloque comenzara con el Triatlón de larga distancia de Elche en poco más de quince días. Continuará en Fuente Alamo la semana siguiente con la vigésima edición de uno de los Triatlones Nacionales de más arraigo y, acabará, si antes no se desparrama en demasía la coyunda muscular, a mediados de junio, con otra prueba no menos tradicional y espectacular: el Doble Olímpico de Zarauz.
La primera prueba, pura demostración de reflejos, ya la he superado. Se trataba de estar alerta para conseguir plaza. Y he conseguido un pleno impresionante: tres de tres. Ahora lo único que espero es lograr otro pleno finalizando las tres. Para eso, necesitaré convertirme en una especie de Anakin Skywalker, a ver si con los ánimos de los míos y un poco de entrenamiento consigo el efecto "Darveider", es decir, que la fuerza me acompañe.
Ya sólo queda una cosa. Seguramente la estáis esperando con avidez. Lo entiendo. Y en breve la subiré: una foto de las ruedas. Siento decepcionaros. Lo mismo estábais pensando en una foto, si, pero de mis piernas depiladas. Y no, creo que el reto es terminar todo lo dicho con la compañía capilar de siempre, demostrando que el hombre y el oso, cuando más peludo, más hermoso.
Nota disculpatoria : por cierto, lamento la enconada manía de dirigirme en plural a mis lectores, cuando sé de buena tinta que sólo tengo un fiel Sancho Panza virtual.
Si, estoy tan contento e ilusionado, como el famoso niño y sus no menos conocidos zapatos nuevos. Por más que las ruedas que me he agenciado sean de segunda mano y no aparezcan ya casi en ningún catálogo de productos "in" para el oficio pedalístico.
Yo es que soy de fácil conformar. Cosas de la magistral educación que recibí y del recorte presupuestario que se me aplicó desde siempre para las cosas de la juguesca. De hecho se me caería el alma al suelo y la tendría que recoger a paletadas si se me pasara por la cabeza dedicarle a la cosa del "tuneo" triatleta una cantidad excesiva de pecunio. La vocecilla encargada de la conciencia tesorera de mi cerebro sólo admite gastos debidamente justificados, y dado que adquirir unas ruedas nuevas no es capricho banal, sino necesidad -derivada de la imposibilidad de ajustar un casete de piñones adecuado a la exigencias de los alrededores orogénicos de Zarauz-, ¡no pasa ná!...
No obstante, que me conforme con poco no quiere decir que no aspire a más. Tanto es así que ya estoy casi en la rampa de lanzamiento... El referido disloque comenzara con el Triatlón de larga distancia de Elche en poco más de quince días. Continuará en Fuente Alamo la semana siguiente con la vigésima edición de uno de los Triatlones Nacionales de más arraigo y, acabará, si antes no se desparrama en demasía la coyunda muscular, a mediados de junio, con otra prueba no menos tradicional y espectacular: el Doble Olímpico de Zarauz.
La primera prueba, pura demostración de reflejos, ya la he superado. Se trataba de estar alerta para conseguir plaza. Y he conseguido un pleno impresionante: tres de tres. Ahora lo único que espero es lograr otro pleno finalizando las tres. Para eso, necesitaré convertirme en una especie de Anakin Skywalker, a ver si con los ánimos de los míos y un poco de entrenamiento consigo el efecto "Darveider", es decir, que la fuerza me acompañe.
Ya sólo queda una cosa. Seguramente la estáis esperando con avidez. Lo entiendo. Y en breve la subiré: una foto de las ruedas. Siento decepcionaros. Lo mismo estábais pensando en una foto, si, pero de mis piernas depiladas. Y no, creo que el reto es terminar todo lo dicho con la compañía capilar de siempre, demostrando que el hombre y el oso, cuando más peludo, más hermoso.
Nota disculpatoria : por cierto, lamento la enconada manía de dirigirme en plural a mis lectores, cuando sé de buena tinta que sólo tengo un fiel Sancho Panza virtual.
jueves, 19 de marzo de 2009
XV "duatSOL" de FUENTE ALAMO
¡Mis ocurrencias y yo!... DuatSOL, ja,ja... ¡que gran portento de la asociación de ideas que estoy hecho!... De asociación de ideas y de asociación de penas y arrastres: bastaba con verme en los últimos kilómetros de Fuente Alamo, y en esa especie de última transición en la que casi me hubiera dado tiempo a tomarme un aperitivo...
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Pero a lo que vamos, que hoy no me apetece contar mis penas, que son muy de andar por casa y seguro que os fatigan más que pegaros una corrida de 7 kms. bajo el sol de Fuente Alamo, una tarde de ese agonizante invierno que está a punto de dejarle su puesto a la primavera.
¡Y mira que yo me esfuerzo!... Sigo los consejos de grandes gurús del éxito, que insisten en que hay que visualizar y visualizar lo que se quiere, pero por mucho que me veo entrando vencedor en línea de meta, entro más derrotado que el mariquitón de Boabdil (y eso que al principio llevaba detrás a mi amigo Andrés vestidico de enfermera -véase foto-).
Pero nada, como me voy de puente, voy a lo fácil, y rellenaré esta entrada subiendo la crónica que ya he hecho para la prensa (de momento sólo nos hace caso La Opinión -lo podréis leer el sábado en el suplemento "Juego Limpio"-), y que también podréis leer en la web de trimurcia.
En fin, ahí queda eso:
CRÓNICA XV DUATLON FUENTE ALAMO
Guevara y Vodickova no dan tregua
En la calurosa tarde del sábado 14 de marzo, organizada por el Ayuntamiento de Fuente Alamo, y con la presencia de 300 triatletas, se disputó la XV edición de su tradicional Duatlón, 3ª prueba puntuable para el circuito regional, además de ser Campeonato regional de Duatlón para policías y bomberos y la final del campeonato regional de deporte escolar.
Los hombres del Tragamillas se mostraron decididos a romper la carrera desde el inicio. Así, Raúl Guevara y Juan Emilio Miras lideraban los 7 kms a pie, por delante del almeriense José Mª Pérez, Bart Jaeken (Aguilas), los cartageneros José Costal y Francisco Pedrero y Pedro Alfocea (Caravaca), vencedor del campeonato de policías y bomberos.
Guevara se quedaría sólo al comienzo de los 30 kms. del recorrido ciclista, que transcurrían por el clásico circuito de los alrededores de la localidad con la inevitable compañía del viento. Pero la carrera recuperaría la emoción gracias al alicantino Rubén Galvañ (Crevillente), experimentado ciclista que, a pesar de haberse dejado casi un minuto y medio en el primer sector, consiguió completar una espectacular remontada, hasta ponerse a rueda del líder en los últimos kilómetros de bici.
Pero Raúl Guevara volvió a poner las cosas en su sitio después de la última transición, demostrando su gran estado de forma en la carrera a pie consiguiendo adjudicarse una merecida y clara victoria.
A Rubén Galvañ le quedó el consuelo de la segunda plaza, gracias a la ventaja conseguida en la bici, a pesar del empuje de Juan Emilio Miras, tercer clasificado al final.
En la prueba femenina, la checa Radka Vodickova, el “ciclón verde”, volvió a exhibirse como hiciera en Caravaca la semana anterior, y se mostró implacable desde el inicio. Las otras dos plazas de honor se las disputaban la lorquina Carmina Jiménez (Eliocroca) y Raquel Miras (Tragamillas). Y aunque el duelo entre ambas comenzó igualado, la pequeña de los Miras consiguió una ligera ventaja a pie que, ya en el segundo sector, Carmina neutralizó y volteó a su favor para acabar segunda.
La localidad ya está preparándose ya para su famoso triatlón, de renombre internacional, y que tendrá lugar el próximo 2 de mayo.
CLASIFICACIONES
Categoría Absoluta Masculina
1 – Raúl Guevara (Tragamillas) 1h20’27
2 - Rubén Galvañ (Crevillente) 1h21’15
3 – Juan Emilio Miras (Tragamillas) 1h22’13
4 – José Mª Pérez (Almería) 1h22’27
5 – Bart Jaeken (Aguilas) 1h22’32
Categoría Absoluta Femenina
"la checa de verde"
1 - Radka Vodickova (C.N.Reus) 1h30’58
2 - Carmina Jiménez (Eliocroca) 1h35’05
3 – Raquel Miras Costa (Tragamillas) 1h37’04
4 – Trinidad Ruiz (Tragamillas) 1h39’59
5 – Annika Asselman (Aguilas) 1h44’01
Policía y bomberos Masculina
1 – Pedro Alfocea Medina (Caravaca)
Policía y bomberos Femenina
1 – María Pina Garijo (Tragamillas)
ÉXITO EN LA FINAL D LOS JUEGOS ESCOLARES
Si por algo destacó el XV Duatlón de Fuente Alamo, fue por la extraordinaria participación en la final del Campeonato Regional Escolar en categorías alevines, benjamines, infantil y cadete (casi 120 niños y niñas llegados de toda la Región). Siempre es una satisfacción hablar del deporte escolar, tanto más cuando la participación es tan destacada y nos llena de optimismo e ilusión. Es mucho el esfuerzo, no ya sólo de los niños y niñas que se atreven con esta dura y esforzada modalidad deportiva, sino también de todos aquellos que aportan su granito de arena desde los organismos oficiales (Federación, Comunidad Autónoma, Ayuntamientos) y desde los clubes y colegios para forjar una cantera e impulsar ese espíritu de sacrificio desde tan tierna edad..
¡Enhorabuena a todos! Porque, con independencia del puesto en la clasificación final, a estas edades es importante crear la conciencia de que lo importante es participar y vivir el deporte desde dentro, con los amigos y compañeros. Como una pequeña familia que es lo que somos todos los que participamos con asiduidad en este o cualquier otro deporte.
Post-scriptum
La revelación corrió a cargo de la escuela de Duatlón del club A.D.Rumbo Fijo (Cieza), recién creada con alumnos del Colegio Antonio Buitrago de Cieza, que fue el centro con mayor número de participantes, cosechando las victorias en categoría Alevín Femenino y Benjamín masculino.
Podéis leer algo más de la segunda fase del proyecto solidario de nuestra A.D.Rumbo Fijo en el blog: ciezatriatlon.blogspot.com
Pero a lo que vamos, que hoy no me apetece contar mis penas, que son muy de andar por casa y seguro que os fatigan más que pegaros una corrida de 7 kms. bajo el sol de Fuente Alamo, una tarde de ese agonizante invierno que está a punto de dejarle su puesto a la primavera.
Pero nada, como me voy de puente, voy a lo fácil, y rellenaré esta entrada subiendo la crónica que ya he hecho para la prensa (de momento sólo nos hace caso La Opinión -lo podréis leer el sábado en el suplemento "Juego Limpio"-), y que también podréis leer en la web de trimurcia.
En fin, ahí queda eso:
CRÓNICA XV DUATLON FUENTE ALAMO
Guevara y Vodickova no dan tregua
En la calurosa tarde del sábado 14 de marzo, organizada por el Ayuntamiento de Fuente Alamo, y con la presencia de 300 triatletas, se disputó la XV edición de su tradicional Duatlón, 3ª prueba puntuable para el circuito regional, además de ser Campeonato regional de Duatlón para policías y bomberos y la final del campeonato regional de deporte escolar.
Los hombres del Tragamillas se mostraron decididos a romper la carrera desde el inicio. Así, Raúl Guevara y Juan Emilio Miras lideraban los 7 kms a pie, por delante del almeriense José Mª Pérez, Bart Jaeken (Aguilas), los cartageneros José Costal y Francisco Pedrero y Pedro Alfocea (Caravaca), vencedor del campeonato de policías y bomberos.
Guevara se quedaría sólo al comienzo de los 30 kms. del recorrido ciclista, que transcurrían por el clásico circuito de los alrededores de la localidad con la inevitable compañía del viento. Pero la carrera recuperaría la emoción gracias al alicantino Rubén Galvañ (Crevillente), experimentado ciclista que, a pesar de haberse dejado casi un minuto y medio en el primer sector, consiguió completar una espectacular remontada, hasta ponerse a rueda del líder en los últimos kilómetros de bici.
Pero Raúl Guevara volvió a poner las cosas en su sitio después de la última transición, demostrando su gran estado de forma en la carrera a pie consiguiendo adjudicarse una merecida y clara victoria.
A Rubén Galvañ le quedó el consuelo de la segunda plaza, gracias a la ventaja conseguida en la bici, a pesar del empuje de Juan Emilio Miras, tercer clasificado al final.
En la prueba femenina, la checa Radka Vodickova, el “ciclón verde”, volvió a exhibirse como hiciera en Caravaca la semana anterior, y se mostró implacable desde el inicio. Las otras dos plazas de honor se las disputaban la lorquina Carmina Jiménez (Eliocroca) y Raquel Miras (Tragamillas). Y aunque el duelo entre ambas comenzó igualado, la pequeña de los Miras consiguió una ligera ventaja a pie que, ya en el segundo sector, Carmina neutralizó y volteó a su favor para acabar segunda.
La localidad ya está preparándose ya para su famoso triatlón, de renombre internacional, y que tendrá lugar el próximo 2 de mayo.
CLASIFICACIONES
Categoría Absoluta Masculina
1 – Raúl Guevara (Tragamillas) 1h20’27
2 - Rubén Galvañ (Crevillente) 1h21’15
3 – Juan Emilio Miras (Tragamillas) 1h22’13
4 – José Mª Pérez (Almería) 1h22’27
5 – Bart Jaeken (Aguilas) 1h22’32
Categoría Absoluta Femenina
1 - Radka Vodickova (C.N.Reus) 1h30’58
2 - Carmina Jiménez (Eliocroca) 1h35’05
3 – Raquel Miras Costa (Tragamillas) 1h37’04
4 – Trinidad Ruiz (Tragamillas) 1h39’59
5 – Annika Asselman (Aguilas) 1h44’01
Policía y bomberos Masculina
1 – Pedro Alfocea Medina (Caravaca)
Policía y bomberos Femenina
1 – María Pina Garijo (Tragamillas)
ÉXITO EN LA FINAL D LOS JUEGOS ESCOLARES
Si por algo destacó el XV Duatlón de Fuente Alamo, fue por la extraordinaria participación en la final del Campeonato Regional Escolar en categorías alevines, benjamines, infantil y cadete (casi 120 niños y niñas llegados de toda la Región). Siempre es una satisfacción hablar del deporte escolar, tanto más cuando la participación es tan destacada y nos llena de optimismo e ilusión. Es mucho el esfuerzo, no ya sólo de los niños y niñas que se atreven con esta dura y esforzada modalidad deportiva, sino también de todos aquellos que aportan su granito de arena desde los organismos oficiales (Federación, Comunidad Autónoma, Ayuntamientos) y desde los clubes y colegios para forjar una cantera e impulsar ese espíritu de sacrificio desde tan tierna edad..
¡Enhorabuena a todos! Porque, con independencia del puesto en la clasificación final, a estas edades es importante crear la conciencia de que lo importante es participar y vivir el deporte desde dentro, con los amigos y compañeros. Como una pequeña familia que es lo que somos todos los que participamos con asiduidad en este o cualquier otro deporte.
Post-scriptum
La revelación corrió a cargo de la escuela de Duatlón del club A.D.Rumbo Fijo (Cieza), recién creada con alumnos del Colegio Antonio Buitrago de Cieza, que fue el centro con mayor número de participantes, cosechando las victorias en categoría Alevín Femenino y Benjamín masculino.
Podéis leer algo más de la segunda fase del proyecto solidario de nuestra A.D.Rumbo Fijo en el blog: ciezatriatlon.blogspot.com
domingo, 8 de marzo de 2009
CARAVACA SANTA y el duatlón de las seis bolas
Desde 1998 Caravaca de la Cruz es una de las cinco ciudades del mundo, donde se celebra el Año Jubilar Permanente. Es un privilegio que comparte con Roma, Jerusalén, Santiago de Compostela y Santo Toribio en Liébana. Y, aunque no será hasta el próximo año 2010 cuando vuelva a celebrarse el jubileo caravaqueño (que tiene lugar cada siete años a partir del 2003) otorgándose indulgencia plenaria a los peregrinos que acudan a esta ciudad santa de la geografía murciana, lo cierto es que ayer sábado 7 de marzo me dió la chifladura y decidí ser uno de los casi doscientos duatletas que aguardaban a que se diera la salida de la segunda prueba del Circuito Murciano de Duatlón...- ¡que Dios me coja confesado! -pensé mientras afianzaba la decisión tomada, más por la incertidumbre de cuál sería la opinión de mi desentrenado ser, que por profundos ideales religiosos-
La empresa, en apariencia desprovista de cualquier aspaviento literario, tenía, empero, su miga, y estaba justificada la cavilación: llevaba tres semanas de siete días dedicadas a la meditación, al entretenido oficio de buscador de pelotillas ombligueras y a la peregrinación traumatológica, en busca de solución a las cuitas de mi desvencijada región antero-tibial, en la que, según parte médico-magnético, cuento con "cambios inflamatorios en tejido celular subcutáneo y dilataciones varicosas"... ¡arsa!¡quiyo! ¡eso es poesía y no el cantar de Mio Cid!
Finalmente pudo más el querer que el poder y salió esa cabra que me posee por momentos y tiró para el monte... ¡Si al menos me huiera encomendado a san Eubulio, a San Gaudioso, a Secúndolo o a Pablo el Simple, a la sazón santos del día!... pero no, allí estaba yo, decidido a emprender la romería del duatlón sprint de Caravaca en su décima edición, y mi previsora media mandarina advirtiendo si no serían precisamente unas "décimas" las que me habían perturbado, como al más alocado de los Quijotes, para tomar la salida, conforme estaba, sin forma alguna...
- ¿me estás llamando deforme? ¿es que no me has visto la panza, que ha vuelto a su ser, recuperando la característica ondulación cervecera que nunca debía haber perdido? ¡vamos, que forma, lo que se dice forma, si que tengo alguna, aunque sea más tirando a botijo!
Más como dijera Julio César (y eso que el romano en cuestión no montaba en bicicleta): "alia jacta est". Dispuesto para la batalla me calcé mis esparteñas de correr (para más inri sin plantillas, segundo error) y comencé a velar armas (calentar al trote cochinero) buscando compañías amigas que me animasen. Así, primero compartí unos metros (los primeros de suave retoce sobre el asfalto desde el día del "aberrunche" tibial) con dos compañeros del bando cistiano. A Cristian ya lo conocía, pero no a Alfonso Salar, que resultó ser un dicharachero "biker", con cuerpo de atleta, y quya sombra -tuve por seguro- dejaría de ver en cuanto se diera la salida.
Más tarde me tropecé con el clan de los Pacos, sorprendidos, casi tanto como yo, de verme vestido de corto. Y entonces fue cuando pergeñé la estrategia para la carrera, en plan Lute: camina o revienta al ritmo de un maratoniano con la rodilla chunga. Adelanto que dióse la segunda circunstancia, la que implica explosión, cuando el amigo Paco apuró el ritmo al ver que yo le aguantaba (ya me lo agradecerás después, mariquita, ¿no decías que te dolía la rodilla?.
Pero tras perder rueda antes de empezar con la bici (curiosa paradoja), habría de llegar el momento álgido de la prueba: la verdadera prueba de la prueba, con el paso por el caracolillo en dirección a Moratalla, Ahí es donde el X Duatlón de Caravaca se convirtió para mí en el "Duatlón de las 6 bolas"...
Porque por momentos estuve tentado de echar pie a tierra, pero decidí echarle las dos consabidas bolas colgaderas y aguantar a muerte en el grupo al que me había unido, formado por los amigos Andrés y Luis Miguel (de Fuente Alamo). Con esta decisión, valiente pero muy osada en lo físico, ponía en riesgo los empastes y las bolas de los ojos, que de tanto esfuerzo pensé que se podrían llegar a salir.
La suma, por de pronto, ya subía hasta cuatro bolas. Y mientras, casi sin pensarlo, estaba arriba, dominando Caravaca desde lo alto, con una magnífica vista -dada la tarde de espléndido sol y moderado viento que había salido-. Hasta me permití tomarme un trago, pero sin tiempo para mucha relajación, que el grupo iba incrementándose con combaientes que habían ido descolgándose de grupos más avanzados, y había ganas de más. Tanto fue así, y tal la casualidad, que sólo parecíamos recoger corredores de Fuente Alamo... casi parecía aquello una salida de amigos del pueblo que tiran a muerte para ver quien se queda y descojonarse el día siguiente. Animaba ver cada vez más cerca un grupo más numeroso que el nuestro unos pocos centenares de metros más adelante.
Salvar el giro de ciento ochenta grados para volver a poner rumbo a Caravaca me costó un calentón importante (tercer error del día haber estado a cola de grupo), pero conseguí no quedarme... y cuando enfilábamos la última subida, entonces lo ví claro, y además de quedarme clavado le dí titulo por adelantado a esta crónica de una muerte (en esta carrera) anunciada... ¡y es que se me subieron las bolas de los gemelos!
No sé si mientrss descabalgaba para intentar estirar la musculatura me pasaron cien o doscientos. Creo que además de la punzada muscular, viendo tanta gente adelantarme, sentí la misma decepción de aquel cerdito del cuento en que tras construir su casita con ramas, llega el lobo y soplando se lo tira todo... pues eso, todo el esfuerzo "bolar" por tierra, y yo en aquella carretera que, cuando volví a montar mi jumento sobre ruedas, se había convertido en un auténtco desierto.
Ahora ya, con más bolas que nunca, no tenía otra que seguir dándole, como pudiera, para llegar a lo más alto del caracolillo por la otra cara (más suave, por suerte) y dejarme caer hasta Caravaca. Entonces ya habría tiempo de decidir si abandonaba (algo que nunca jamás había hecho en una carrera).
Me animó el aliento de Mabel cuando me quitó las pegatinas al pasarme en las últimas rampas (lo de esta zagala es para ponerle un monumento a la simpatía), y hasta tiré de las únicas bolas que parecía tener en su sitio para recuperar virtualmente un puesto (luego lo perdería en el último sector).
En la bajada, por si no fuera suficiente, no quise arriesgar lo más mínimo (hay que ver lo que se reduce el valor cuando te saltas los dientes contra una piedra), y hasta vi un par de caracoles que hicieron amago de subirse a mi chepa... más que nada porque si se me hubieran subido en las lumbares los hubiera espachurrado.
Total, que conseguí llegar, marcándome un medio kilómetro final de contrarreloj. Creí ver la luz cuando comprobé que todos los músculos volvían a responder. Estaba seguro de que podría continuar hasta el final, aunque, eso sí, invirtiendo su buen minuto y medio (¿o fueron dos?) en la transición más tortuosa y tortugosa jamás vista.
Obviamente en los dos mil quinientos metros finales no conseguí rebajar el record de la prueba, aunque contando con las tres paradiñas que hice para estirar y que el último kilómetro (cuesta abajo) conseguí estabilizar la distancia que me sacaban los que me habían adelantado a pie, terminé relativamente contento, ¡jodido pero contento!... con las mismas ganas de reestablecer el balance hídrico que de encontrar un par de riñones nuevos... ¡vamos! que si hubiera visto un billete de quinientos euros en el suelo no estaba yo para agacharme a recogerlo.
Resumiendo: que como los dedos de las manos y las orejas son las únicas partes del cuerpo donde no tengo agujetas, he empleado los primeros para crear esta prólija historieta animada de mi carrera a la pata coja, y afino las segundas para oir todo tipo de improperios por el tocho cuasi novelesco que os he hecho padecer. La crónica oficial ya la podréis leer en la prensa. Y la clasificación ya está en la web de la federación. Si me buscáis en ella os aconsejo que empecéis de atrás hacia delante, que terminaréis antes.
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