martes, 20 de enero de 2009

El señor de las ampollas y un proyecto solidario

Seguramente habrá gente que piense que hago cosas raras y que por eso me pasan cosas raras. Parece ley matemática en plan cartesiano. Alguno hasta creerá que exagero cuando que me pasan cosas raras porque luego no son para tanto, y que es puro efectismo literario.

Lo de las ampollas en los pies no es nada del otro jueves si te pones a correr una media maratón con unas plantillas recién estrenadas. Lo sé. Más bien es algo normal tirando a globería recia hecha en madera de pino. También lo sé. Pero creedme si os cuento que a mí me persigue una maldición... o para ser más propios, una "media" maldición, pues los expedientes equis me acaecen mayormemnte cuando trato de intentar bajar mi mejor marca del centenar de minutos.

¿Alguien sabe quitar el mal de ojo? ¡estoy por ponerme un lacito rojo en cada oreja! O eso o decidirme a correr siempre con el gorrito de papito Noel que llevé en la Sansil -como ilustré en mi anterior entrada-. Entonces no tuve experiencias extrasensoriales ni altercado muscular, esquelético o pellejil alguno.

En la XX edición de la popular Media de Santa Pola, esta vez, y tras haber completado una primera "media media" bastante aceptable (me atrevería a decir que hasta demasiado aceptable tirando a un pelín osada por mi parte, ¿acaso creía que mis piernas eran las de ese grupo de galgos africanos que encabezaba la prueba?), comenzaron mis cuitas. De ahí que el castañazo hasta alcanzar la meta santapolera fuera completo, incluyendo una operación de "lifting" en la planta del pie izquierdo (por aquello de que se me estiró la piel) y un amago de desvanecimiento -estimo que causado por una mala hidratación en los avituallamientos y por el incontrolado ritmo inicial- al que, por suerte, pude poner freno antes a tiempo.

Por contra, a lo que no pude poner freno fue al crono hasta siete minutos después de lo deseado (1h47)... Esta vez, si os he de ser sincero, no entré en meta satisfecho, y ni tan siquiera hice mi habitual derroche esprintando en los últimos metros. Por unos instantes me invadió un sentimiento desconcoido de decepción. Es lo que tiene haberse ido haciendo ilusiones a lo largo de la carrera. Y es que, por más que de ilusiones también se vive, atendiendo a las leyes de la gravedad: cuando más alto se sube, más dura es la caída.


Mucho peor le fue al Director del Centro Penitenciario de Sangonera, que terminó espichándola. RIP. Con cosas así, desgracidamente es muy fácil consolarse. Yo tendré más oportunidades, y podré seguir entrenando para intentarlo, pero a este buen hombre se le acabó la carrera de la vida. ¡Sentíos, pues, afortunados, de poder seguir gozando del juguetón roce de la brisa en la cara, y de las ostias varias que te puede llegar a dar la vida!

Y hablando de fortunas... ya va siendo hora de presentar en sociedad el proyecto de triatlón solidario de nuestro refundado club. ¿Os habéis fijado bien en la camiseta que estrenamos en la Media de Santa Pola?
Que nadie se lleve a engaño porque, con la crisis, ha sido especialmente difícil encontrar patrocinadores. Aparecen casi más pegatinas que dinero hemos podido recaudar para la causa. Mas si hay algo de lo que estamos orgullosos es del proyecto solidario que acabamos de estrenar, y con el que pretendemos ayudar modestamente a desestacionalizar el concepto que se tiene de que por Navidad hay que colaborar con los más desfavorecidos, en plan telemaratón. ¿Y qué pasa con el resto del año? ¿es que la gente sin recursos deja de comer y se pone voluntariamente a hacer dieta como todos los que nos hemos pasado con las comilonas navideñas?...

Pues eso, que esta temporada, vamos a llevar en todas nuestras equipaciones (tanto de entrenamiento como de competición) junto a nuestro recién diseñado logo, el de Cáritas. Salvando las distancias, pues no tenemos ni a Messi ni a Etoo (aunque si Stani estuviera un poco más moreno podríamos tomarlo por integrante de una de esas tribus africanas, según está corriendo el zagal), es como lo que está haciendo el F.C.Barcelona en sus camisetas. Nuestro granito de arena no tendrá la misma repercusión en los medios de comunicación, pero nos conformamos con que sirva de recordatorio y ejemplo al pequeño microcosmos que nos rodea y la gente que nos sigue y nos ve. Ahí queda eso.


EL TRIATLÓN ES UN DEPORTE DURO. PERO ES MUCHO MÁS DURA LA VIDA PARA MILLONES DE PERSONAS. ENTRE TODOS PODEMOS COLABORAR PARA QUE SEA MÁS LLEVADERA Y DIGNA. ¿TE APUNTAS? EL DEPORTE DE LA SOLIDARIDAD LO PODEMOS Y DEBEMOS PRACTICAR TODOS.

martes, 6 de enero de 2009

Los Reyes Magos ya no traen carbón


No sé desde cuando dejó de suceder esto, si ocurrió porque las reservas carboníferas se estaban agotando o tal vez por la creciente concienciación de lo necesario que se hace el uso de energias basadas en combustibles no fósiles... ¡el mundo que avanza que es una barbaridad para algunas cosas! Y mientras, para otros asuntos, ¡que no hay forma de que se paren las barbaridades, oiga!

Pues eso, que ni carbón ni hombre del saco, que los zagales se me pueden traumatizar. Y digo yo si no causará más disloques cerebrales o tembleques olfativos a las vigentes y próximas generaciones el tener como gobernantes a semejante panda de besugos y besugas... A mí por lo menos, que la santa Unión Europea haya puesto a Javier Solana como mediador para la que se tienen liada en la franja de Gaza, me da más miedo que una docena de extremistas islámicos en clase de pretecnología...¡Menos mal que tenemos a super-Sarko! ¡este tío es como el salfumán! ¡un desatascador de padre y muy señor mío!

En cambio, los Reyes Magos, que siguen a lo suyo y de tontos no tienen un pelo son unos tíos diplomáticos donde los haya. Mira, si no, cómo se han venido a repartir juguetitos a Occidente justo en el momento en que se armaba el belén donde se supone que nació el niño Dios... ¿Y qué si con las nuevas tendencias sociales ya no se puede traer carbón a los niños que se han portado mal? ¡a la mierda las supernanis del mundo!... ¿va a saber una licenciada en psicología más que toda una "miembra" de un gobierno elegido democráticamente?

Y además, ¿es que nadie ha oido que estamos en crisis y que hay que arrimar el hombro para sacar adelante la economia? ¡pues, ale, a consumir todo el mundo! ¡que para eso estamos en Navidad!... ¡Y que ningún infante se quede sin su Play, su Nintendo o su muñeca exorcista, so pena de incurrir en maltrato psicológico, castigado severamente con alejamientos y escarnios públicos, según las nuevas leyes de protección a la infancia!... Por cierto, bonito recurso lingúistico lo de decir "infante" para evitar la papeleta del conflicto de género, ¿verdad? Es que me he apuntado a un curso de diplomacia. En la primera lección me han enseñado a decir "busismaifrien" en perfecto tejano, y que dos personas no son íntimas del todo hasta que se repantingan y apoyan sus zapatos en la misma mesa de madera de las Azores.

Como en el curso también me han dicho que no me ponga pesado, ni de palabra, ni de obra, y mucho menos de oración, me estoy preparando para hacer la última diagonal. Ahí va la pirueta mortal de salida, al más puro estilo Gervasio Deferr: ¿no hablaba en plan metafórico del carbón de los Reyes? ¡pues parece que los Vladimires me han oído y ahora han cerrado la espita del gas!... ¡a buenas horas! ¡ya se la podrían haber cerrado a los nazis durante la 2ª Guerra Mundial! ¡el genocidio hubiera sido un poquito menor! Pero claro, tal y como están los tiempos, lo mismo los amigos palestinos también se quejarían por tener más enemigos... ¡si es que está el mundo hecho un asquito, que no sabe uno bien por donde cogerlo! lo mismo que una de esas naranjas picadas por la mosca que tienen buena pinta y cuando vas a cogerla... ¡chof! se te mete la mano hasta el fondo...

Al menos, con este "cese temporal del suministro" lo más que van a conseguir es que baje la cifra de aquellos que se suicidan metiendo la cabeza en el horno de casa y que aumente considerablemente el número de pulmonías por el centro de Europa (¿ves tú? Por ahí ahora les iría divinamente un poquito de carbón para encender la chimenea).

Pero lo más preocupante es que Sarkozy quiera intervenir, y antes de entrar a saco (que los franceses, con el fiasco de Napoleón, están advertidos sobre los peligros de la estepa rusa) le pida a Carla Bruni que componga una kalinka, para poner en práctica lo de que la música amansa a las fieras. ¡Eso si que puede ser catastrófico! Yo creo que la SGAE francesa debería prohibirlo por si acaso se le ocurre a la muchacha...

Si no me crees entra y disfruta del siguiente enlace. También puedes ver la versión del coro del ejército rojo, pero creo que Sarkozy es más partidario de este otro tipo de "música". Vete tú a saber si será por la muchachada, o porque es más estilo perestroika: http://www.youtube.com/watch?v=PQpp5LEEaj0&feature=related

POST DATA: Los Reyes Magos no sé, pero la versión cuchufleta de Papa Noel estuvo en la SanSilvestre de Murcia (adjunto testimonio gráfico). Llegó justo después de unos Braveheart desnaturalizados (eché en falta a William Wallace) que no pasaron a cuchillo a ningún inglés, con la de ellos que vienen por estos lares con sus palicos de golf.

jueves, 1 de enero de 2009

2009, un año de Odiseas

Lo mismo es que me despierto en año nuevo más lúcido de la cuenta. No sé. Pero tampoco es para tanto, así que no empezad aún a estirar de vuestras pelambres aún-eso el que pueda por no haber caído en manos de la creciente secta de alopécicos de la que estamos rodeados-, ya que no voy a repetir lo del año pasado. Si alguien, entre efluvios etílicos, siente añoranza o quiere recordar los acordes de la marcha Radetsky, que acuda a mi primer "posteo" del pasado 2008.

Este año toca ponerse galáctico y hablar de la Odisea, pero no del archiconocido poema épico de Homero con sus 24 cantos... Tranquilidad y buenos alimentos que no están mis cuerdas vocales para aguantar tanto canto; si acaso aguantarían la misma cantidad -dos docenas- de bigotudos gambones, ¡que a una buena ración de frutos de mar, vuelta y vuelta, le hago yo un hueco cuando se tercie! (eso, eso, con sus buenos tercios).

Entramos en el 2009 (que ya de por sí, y según se está poniendo el panorama internacional, puede ser una auténtica odisea), y con ello nos ponemos a tiro de piedra de llegar al 2010, que es cuando Arthur C.Clarke había previsto su segunda odisea en el espacio, después de que nos previniera sobre la primera para el 2001, con un relato que titulara "El centinela".

Aún recuerdo cuando sonaba casi a ciencia ficción, no ya la temática espacial de la novela, y de su secuela cinematográfica (dirigida por Stanley Kubrick, casi tan onocido como Cruyff por su naranja mecánica, y que para muchos es la mejor pelicula de ciencia ficción y de la cosa interestelar que haya parido cualquier descendiente ideológico de los hermanos Lumiére), sino lo que conllevaria el cambio de siglo y milenio.

Y es que eran otros tiempos... concretamente 1968. Servidor ni siquiera era un holograma en la mente de mis progenitores. Con un destape incipiente (tanto en lo "fíxico" como en lo intelectual) y una palpable guerra fría, lo más atinado era pensar que el día menos pensado, algún triste desneuronado (bien del bando yanki o del otro lado del telón de acero -como el torero de la canción de Sabina-), desenterraría el hacha de guerra y enviaría a todo bicho viviente a darle por saco a Pedro Botero.

Pero la cosa se quedó ahí. Imagino que, unos y otros, vieron que era más productivo el negocio si se mantenía la tensión, en plan thriller: yo finjo que te toco las pelotas y que tú te ofendes, pero luego descolgamos el telefono rojo y nos echamos unas risas a costa de los julays estos.

- ¿Qué te pasa, hijo de Putin? ¿que no terminas de anexionarte Afganistán?... Deja que pasen unos cuantos años y se confíen que ya les daré yo estopa. A mi lo que me joden son los vietnamitas estos... ¡como lo oyes! ¡que no hay forma de que entren por el aro!... ¡ni con agentes naranjas ni inflándolos a napalm!
- ....
- Bueno sí, verigud, yo te dejo a tí la hegemonía mundial del ajedrez y a cambio Rocky Balboa le curra a Ivan Drago. Y en las Olimpiadas nos repartimos las chapas.
- ....
- Que sí, claro, ¿una lanzadera de misiles en Cuba? ... ¡no problem! ¿tú sabes la de derechos de autor que le vamos a cobrar a Jolivud por esto?... ¡una pasta! ¡ya te digo! A ver a qué la dedicas... ¿te hace una carrerica espacial? ¡tonto el último en llegar a la luna!
- ....
- ¡Hecho! ¡hay que ver como eres, hijo de Putin! ¿cómo se te ocurre mandar una perrica al espacio? ¡haz como nosotros, que mandamos monos! ¿o no viste lo monos que quedaron aquellos tres figurantes... tripulantes, quiero decir, tripulantes, que enviamos a pisar la Luna?
- ....
- Si, no te creas que no lo pensé, pero al final hemos pensado que es menos lío seguir usando las Islas Caimán como paraíso fiscal.


Y desde entonces, poco ha cambiado el tema. Si acaso unos pocos vaivenes para despistar, pero cada cierto tiempo todo se repite en plan día de la marmota. Se vuelven a usar plataformas y pantalones acampanados, se meten en la coctelera películas y canciones del año de la polca y se sacan digitalizadas, y con unos cuantos pufos inmobiliarios y financieros se lanza al hiperespacio una crisis mundial para adormecer al populacho antes de que afilen la guillotina.

¡Qué fácil es manipular a la gran masa social, debidamente desinformada! Basta con una sola letra, la "ERE", para que le entre el canguelo y se paralice en su osadía de subirse a la chepa del poderoso. ¿O acaso no resulta particularmente curioso que, inmersos como estábamos los últimos años en una progresiva carrera para intentar reducir la jornada laboral a 35 horas, de repente se pongan a votar en el Parlamento Europeo una propuesta de más de sesenta?

Una cosa está clara: tú puedes creer o no en la teoría de la conspiración y la manipulación, pero este año tenemos Odisea, ¡o travesía del desierto! Llámalo como quieras. Mas ten claro que cuando creas llegar a un oasis, y que por fin saciarás tu sed, te estará esperando un chiringuito con publicidad de CocaCola. Y lo mismo hasta alguien registra el desierto en la SGAE y cuando quieras salir te cobran "pillaje", como al salir de las autopistas.

¡La leche, que negro lo veo todo! Voy a tener que empezar a comprar bombillas de bajo consumo para verlo con más claridad. O eso, o con la cera que nos va a dar me preparo unos cuantos velones.

Oye, que se me olvidaba: ¡feliz año nuevo!... o lo que es lo mismo: ¡sé feliz si tienes huevos!

martes, 23 de diciembre de 2008

El duro camino hacia la gloria

Tengo que reconocer que el amigo Monti le echó lo que tenía que echarle cuando decidió embarcarse en su particular y osada aventura. Aunque también estoy seguro de que no tuvo en cuenta lo arriesgado de la empresa, y que incluso descuidó un tanto el imprescindible entrenamiento.

Es el típico error de principiante.No sirve la excusa de que está terminando un año olímpico para ponerse a emular las grandes gestas de Beijing. Quien más, quien menos seguro que conoce algún caso semejante, en el que no bastan el arrojo y la entrega. El auténtico sacrificio no está en el día de la prueba. La templanza hay que moldearla a fuego día tras día, como hace el artista del cristal moldeándolo con dedicación y precisión.

Constancia, tesón, entega... Levantarse una y otra vez después de los inevitables tropezones con los que te encontrarás en el largo camino. Y por supuesto sudor, mucho sudor. Y horas, muchas horas. Todo parece poco para conseguir alcanzar la gloria del éxito, sea cual fuera éste.

Hay deportes para los que, cualquier profano, aseguraría que no son necesarios muchos entrenamientos. Entre ellos, claro está, se encuentran las pruebas de perfil anaeróbico, como son la velocidad pura, así como los saltos y los lanzamientos, en cualquiera de sus modalidades. Pero que le digan a los Usaines o las Isimbayebas del mundo si todo fue un camino de rosas en su búsqueda del perfume del laurel...

Monti, ¿no sería, acaso, esa falta de previsión tu peor enemigo? Con razón dicen que fue el exceso de confianza el que mató al gato. ¿O tal vez subestimaste a tu rival? ¿no te comentó nadie que te enfrentabas al mayor de los diablos?

Cabe la posibilidad incluso de que haberlo anunciado tan alocadamente con anterioridad dio opción a tu rival a estar preparado a conciencia para superar tu descontrolado ímpetu. Porque, mi querido Monti -¿puedo llamarte así, en confianza?-, sin ser malos técnicamente tus lanzamientos, ¿olvidaste que te enfrentabas a Georgius, el recordman mundial en la especialidad? Deberías haber considerado que alguien tan acostumbrado a lanzar no se iba a quedar quieto...

Y así fue, y ahora te arrepientes, Montazer. Lo que no tengo claro es si estás arrepentido realmente, pero de no haber tenido más tino, o de haberte olvidado en casa la templanza, o de haber acabado en comisaría como un vulgar delincuente, con la amenaza de una sanción de siete años sin "competir".

Tu contribución estoy seguro de que no caerá en saco roto, para bien y para mal. Igual que Fosbury revolucionó el salto de altura, tu gesta quedará grabada en el recuerdo de todos, y puede que pase a formar parte de los anales del olimpismo.

Querido Montazer al-Zaidi, ni tú ni tu familia y tu estirpe podréis disfrutar de medalla olímpica . Más que nada porque tu especialidad es lanzar zapatos a la cabeza de uno de los muchos indignos mandatarios que pasean su geta con descaro, y no está reconocida aún por los herededos del espíritu de Coubertain.

Tal vez contabas con genética para el deporte como tantos otros oriundos de las tierras de Alá. Pero descuidaste los detalles, te falló el entreno o no acudiste a las fuentes del saber oportunas dejándote guiar sólo por cantos de sirena y no por un entrenador adecuado...

En fin, Montazer, lo peor es que te conviertan en mártir, al más puro estilo yihaidista, y que inspires a los zumbaos estos que se autoinmolan, y además del cinturón bomba, por si falla, les dé por currarse unos zapatos-bomba con los que hacer "estraik" en concentraciones de inocentes, ya que es difícil acceder a los gualtrapas encorbatados, que son los verdaderos responsables del fracaso de que el olimpismo y el fair-play triunfen de verdad en el día a día de nuestra existencia.

Por último, aunque no profeses con los ritos de occidente, permíteme que te desee unas felices fiestas, dadas las fechas en las que estamos. Paz y felicidad para todos.

domingo, 14 de diciembre de 2008

El día en que a Filípides dejaron de crecerle las orejas

Entonces, cuando Persia fue polvo,
todos gritaron: "¡A la Acrópolis!
¡Corre, Filípides, una carrera más!
¡Tendrás tu recompensa!
Atenas se ha salvado gracias a Pan.
¡Ve y grítalo!" Arrojó él su escudo,
corrió otra vez como una saeta;
y toda la extensión entre el campo de hinojo
y Atenas de nuevo fue rastrojos,
un campo que recorría una saeta,
hasta que él anunció:
"¡Regocijaos, hemos vencido!"
Como vino que se filtra en arcilla,
la felicidad que fluía por su sangre
le hizo estallar el corazón: ¡el éxtasis!


Robert Browning, el poeta inglés del s.XIX con apellido de postre de chocolate y que tenía pinta de ocultar una cueva de osos entre las barbas, no creo que se pusiera un chandal en su vida. Y a pesar de ello dedicó un poema a Filípides.

Esta noche, en sueños, he oído los ecos de la cruenta batalla entre griegos y persas, tras el desembarco de estos últimos en Maraton y de que, según cuenta Heródoto, el bravo soldado ateniense, Filípides recorriera no sólo los famosos cuarenta y dos kms. entre Maratón y Atenas, sino también otros doscientos cuarenta del ala para ir a pedir ayuda a Esparta.

Me ha contado Filípides (andaba el pobre hombre todavía con el resuello alborotado, digo yo que sería porque no sabía que tan larga distancia es mejor entrenarla en aeróbico sin elevar las pulsaciones más allá del K1), que la culpa de toda su desgracia la tuvo el dios Pan, un fauno que se le apareció en el monte Parthenium y le encomendó que llevara una propuesta a los atenienses: si le erigieran un templo, él a cambio les ayudaría en su enfrentamiento contra los persas. Me pregunto yo si esto no sería denunciable como prevaricación celestial y un claro antecedente de corrupción y del boom urbanístico.

Yo de Filípides le hubiera espetado al susodicho Pan que no se encareciera tanto, hombre... Y también que se dejara de gaitas, que hablara con el Pocero si acaso, y que no le entretuviera, que iba con su cestita a casa de su abuelita... ¡ah, no, perdon, que esto es de otro cuento!... a donde iba era a pedir ayuda a Esparta, y con lo mal que está el transporte público tenía que hacerlo a patita... ¿en qué se habría gastado el ministro de defensa griego los fondos reservados que no tenían ni para un jodido caballo?

En fin, no sé si esta aparición la tuvo por una hipoglucemia acusada, porque seguro que no había sido previsor y, además de olvidar hidratarse convenientemente, tampoco llevaba unos geles... ¡ay, las cabezas Filípides! ¿así como querías terminar? ¿es que no te habían hablado tus generales del famoso "muro"? Posiblemente tú pensaras en una fortificación de piedra, pero no, las piedras las ibas a tener tú desde las piernas hasta las mismísmas orejas.

Para más inri, cuando llegó a Esparta, sigue contando la leyenda, los espartanos, aunque se conmovieron por el ruego y querían brindarles ayuda, no podían hacerlo de inmediato sin quebrar sus propias leyes. Era el noveno día del mes, y dijeron que no podían marchar hasta que la luna estuviera llena. ¡Con dos cojones!... Típica conducta funcionarial, ¡y menos mal que no le dijeron que volviera al día siguiente con un par de fotos carnet y una instancia compulsada! Sólo tenían que esperar a la luna llena.

- ¿Y mientras, mi querido Filípides, los persas no creo que estuvieran rascándose las bolas, verdad? -le dije a Filípides
- ¡Ostia, los persas, es verdad!

Pues si, Hipias, el hijo de Pisístrato, los guiaba a Maratón. Y a los espartanos estos sólo les faltaba una guitarrica y una buena fogata para ponerse a palmear y a bailar, ¡arsa, arsa!... Lo estoy viendo, Filípides, ¡anda, muchacho, echa a correr de nuevo que es lo tuyo que van a terminar saqueando vuestras ciudades y violando a vuestras mujeres! Y si malo es salir derrotado, porque se te queda cara de tonto, no te digo nada si encima te salen cuernos.

La leyenda no narra nada de esto, porque no quedaría muy mitológico. A cambio habla de que el dios Pan, el prevaricador, con sus malas artes, ayudó a los atenienses en su batalla contra los persas, infundiendo miedo. Según cuentan era su especialidad: un terror ciego e irracional que paralizaba la mente e impedía toda capacidad de juicio, ¡el PÁNico!.

- Ya te decía yo, querido Filípides, que era un mafioso, ¿no te das cuenta? ¿Y dices que recorriste los 246 km que separaban a Atenas de Esparta en 2 días, por terreno escabroso? ¿Y después te fuiste a Atenas desde el frente de la batalla en Maratón para anunciar la victoria?

Hazaña digna de recordar, si señor. Pero tú, mi querido amigo la palmaste. Te dejaron de crecer las orejas, con la última palabra que pronunciaste ante de expirar ha estado haciendo caja una marca de prendas deportivas, y ni tú ni tus descendientes han visto un duro... será porque la SGAE es invento moderno.

Y sobre todo, ¡por tu culpa ahora se nos ponen de punta a los que queremos enfrentarnos a esta mítica prueba!

- ¿es que no te contaron por ahí arriba que, en tu honor, se ínstituyó una prueba en los juegos olímpicos de 1896? ¡Cosas del barón de Coubertin! Se trata de recorrer esos 42 kilómetros de nada. Y al que gana se le corona con laurel y le dan una medalla, en lugar de enterrarlo en una caja de pino, como te pasó a tí, ¡gilipollas, que fuiste un gilipollas!

Te equivocaste de época, Filípides. Hoy vivirías como un marqués, que es lo que hacen unos cuantos aprovechados a tu costa, dándoselas de solidarios porque organizan por la tele unos programas de recaudación para fines benéficos cuando llegan estas fechas de buenas intenciones e hipocresía desbocada, a los que llaman tele-Maratones. Y mientras, ese dios tuyo, con nombre de alimento básico, es lo que le falta a muchísima gente en el mundo.

NOTA ACLARATORIA FINAL:
Que nadie caiga en la fácil tentación de pensar que me estoy inventando una excusa espartana para escaquearme de mi compromiso maratoniano (¡que te conozco, hijo del viento!). No es por miedo, ¡me cago en el dios PAN!. Repito que he estado hablando con Filípides, pero como el tío no sabe de biomecánica ni de afecciones musculares, tengo que aguantarme y esperar a ver si alguno de esos dioses terrenales que conocemos por médicos me da la receta mágica para que el cuadriceps me funcione como es debido. Porque me temo que la fisioterapia que acabo de empezar no va a ser la panacea.

lunes, 8 de diciembre de 2008

EL HOMBRE DE MÓDENA

Si sóis de mente inquieta, os adelanto que no os debéis molestar en hacer una de esas búsquedas wikipédicas, para comprobar que es lo que se cuenta del hombre de Módena. No lo encontraréis en ningún estudio antropológico ni en arbol genealógico alguno de nuestra especie.

El hombre de Módena no es descendiente directo por parte de madre del de Cromagnon, ni es conocido por su parecido con el homus erectus, el hombre de Atapuerca o los monos de Gibraltar. Cuando a estos últimos les une ese rastro imborrable de la evolución homínida, caracterizada las más de las veces por un desastroso ir y venir de barbaridades que se repiten cíclicamente, nuestro hombre de Módena es un tío capaz de dar grasilla a lo que nos separa del resto de mamiferos.

Pero hete aquí que, como ocurre con casi todo si se produce un abuso, tampoco debería ser considerada la Meca de nuestros anhelos espirituales. Porque de eso precisamente se trata: de fijar, dar brillo y esplendor, como diría la Academia, aunque no a nuestro habla, sino a nuestra infrautilizada mente.

Que nadie se pierda ni perezca en el camino. Enciendo el gepeese para que nadie se desoriente y nos ubiquemos todos: la cosa es que ayer me dí una vuelta por Benidorm, santa santorum del turismo senior invernal y Partenón de la arquitectura pirulera (por lo de los pirulís, entiéndaseme). No me topé con manadas de suecas esculturales, pero si con explanadas (¿o sería más propio decir "zaplanadas"?) convertidas en planos verticales, odas al hormigón en equilibrio.

Nada nuevo bajo el sol. Hasta ahí lo esperado. La escapadita venía a cuento porque se celebraba en Benidorm la última jornada de un torneo internacional de ajedrez, donde participaba lo más granado del panorama nacional e internacional. No es alarde lingüistico injustificado, ¡no señor!, que estaba el mismísimo Vasili Ivanchuk, número 3 del mundo, y Alexei Shirov, esa mente de fabricación rusa que hemos importado para que nuestra juventud y alguna que otra aspirante a miss sepa que Ruisa no es solo ensaladilla o vodka.


¿Y qué sigue pintando aquí el hombre de Módena? ¿acaso había compitiendo también algún italiano ilustre con porte de Rodolfo Valentino y vestido de Armani pero con una sustancia gris diluida cual zumo de tanto exprimirla?... La respuesta es no. De momento con el cogote del tal Invanchuck (véase foto adjunta), que no se diferencia a priori de otro cualquiera, vamos servidos. Porque cogote, cada uno tenemos el nuestro. Algunos, bien es cierto, más en plan gastronómico, porque parecen tener más el de un merluzo (¡lo bien que le queda horneada a mi tocayo el de la pirólisis!).

Lo que sucede con los cogotes, y con el resto de las molleras asociadas en general, según lo veo yo, es que o se tienen sólo para llevar sombreros y pamelas o se sobreemplean hasta límites cuasi enfermizos. En este mundillo del ajedrez, al que sólo me puedo considerar aficionadillo, abundan en exceso los "borrachos" de la técnica y los obsesionados con dar jaque mate al rey sin ser republicanos. Es tan plena su dedicación que suelen coincidir en olvidar ciertos aspectos del reglamento social, como son un mínimo adecentamiento capilar y en la vestimenta.... Dime los pelos que te gastas y te diré tu "Elo" (sistema de puntuación en el ajedrez).

Si aún no véis a qué viene lo de Módena, podéis echar un vistazo a la foto adjunta. Módena, famosa por sus vinagres, me ha inspirado esta metáfora de hombre que rehuye la sociedad hasta fines enfermizos, que se recluye en estrujar su mente para buscar el mejor final posible a una puñetera partida de ajedrez, como si fuera la vida misma. Este hombre de Modena no es consciente del peligro que corre de que la sangre que corre por sus venas se transforme en vinagre, el mismo que otros han usado a lo largo de la historia para curar las heridas lo mismo que para aliñar ensaladas.


Más que ensalada, ¡menudo mejungue de Humanidad que tenemos! Unos tanto y otros tan poco... Como en todo, el uso del cerebro, también está desproporcionado, y creo que el término medio no lo encontramos ni aunque no lo pongan blanco y en botella.

sábado, 29 de noviembre de 2008

El alcalde corrupto, la tonadillera y gente de poca mollera

Disculpad si últimamente me decanto por los títulos rocambolescos y de pareado fácil. Me induce a tal la añoranza de aquellos maravillosos años de la infancia, en donde todo, con su tinte rosáceo, parecía estar como sacado de un cuento. Sirva, pues, como homenaje a aquellos títulos de cuentos infantiles.

A fecha de hoy los cuentos han cambiado, pero nunca han perdido la vigencia. Forman parte de esa tradición oral, que siempre hemos visto con buenos ojos porque creiamos a pies juntillas que servían para perpetuar algo bueno. En cambio, si miramos con las gafas de lejos y precisamos el detalle, lo que mejor se ve tiene un tono más oscuro, y está todo como salpicado... lo mismito que si, tras habernos empapuciado a comer higadillos de algún mamífero, rumiante o no, nos hubiera sentado mal y hubiéramos acabado yéndonos de vareta.

Tal vez no hacía falta ser tan explícito, pero quería dejarlo claro: con la de casos y cosas que han pasado desde que el hombre echara a andar a dos patas, y aún seguimos comportándonos, las más de las veces, como monos. No creo que sea necesario ejemplificarlo con ningún caso concreto, ¡hay tantos!... y obviamente están las excepciones para confirmar la regla, pero a ver quien me discute que esto (la Tierra) sigue siendo un zoo.

Con razón se han dejado de ver ovnis. En planetas y galaxias remotos seguro que hay vida inteligente que intentó contactar con nosotros para ver si estábamos a la altura, pero de un tiempo a esta parte ya no se dan casos. Seguro que se han cansado de ver el mamoneo que nos traemos. No señor, nos pongamos como nos pongamos, no es serio este planeta (en sus tiempos los Mecano decían lo mismo del cementerio).

Y creo yo que, o nos ponemos serios, o la herencia que vamos a dejar va a ser una auténtica vergüenza, casi como lo son las apariciones públicas patrocinadas de este elenco de corruptos, ratas de alcantarilla, vividores y gentuzas varias a las que nuestra jodida, cutre y cotilla sociedad ensalza como si fueran auténticos becerros de oro.

El último caso tiene bigote. Hablo del alcalde corrupto (aunque a la tonadillera también la destacan por lo mismo), que disfruta de un merecido tercer grado, dado su buen comportamiento en el centro penitenciario... ¡Acabáramos! Ya sería la repanocha que etando en la cárcel pudiera seguir con sus corruptelas, lo mismito que un violador de menores, que no puede proseguir sus fechorías al no disponer de la carne trémula que tanto le pone... ¿No decía yo antes que seguíamos a la altura de los monos para según qué cosas?

Pues eso, que recién salidito de la trena, con su Isabelica comiendo jalapeños al otro lado del charco como queriéndose quitar de enmedio, van los de la tele ésta que presume de sus doce meses y doce causas, y le aflojan un pastizal para poder embaucar a toda la gente de poca mollera que puebla nuestro país.


Tras este patético episodio, que según dicen ha tenido pegados a la tele a más del 20% de los que se dejaban embaucar por el influjo pernicioso de los rayos catódicos a esas horas de la noche de ayer viernes, únicamente confío en que el cobrador del frac de este Estado descabezado, que sólo parece acordarse de sus gentes en campaña electoral, para cobrar impuestos (esto último es parte de esa tradición ya comentada al principio, que ha ido pasando de generación en generación, desde la época feudal), o para aplicar el manido pero práctico dogma del "divide y vencerá" (hoy en día representado estupendamente por el frenesí desenterrador de los fantasmas del pasado más reciente), obre en consecuencia y no deje que esos dineros acaben en Suiza o en una cuenta de cualquier otro paraíso fiscal.

No sé a tí, pero a mí me da vergüenza ajena y unas ganas de vomitar que lo mismo acabo echándole una cucharadica de Primperan al gintonic.

PD: Mañana a correr en Torre Pacheco. No sé si lo haremos delante o detrás del alcalde de la localidad, porque también lo tienen en cuarentena por corruptelas urbanísticas.