jueves, 19 de marzo de 2009

XV "duatSOL" de FUENTE ALAMO

¡Mis ocurrencias y yo!... DuatSOL, ja,ja... ¡que gran portento de la asociación de ideas que estoy hecho!... De asociación de ideas y de asociación de penas y arrastres: bastaba con verme en los últimos kilómetros de Fuente Alamo, y en esa especie de última transición en la que casi me hubiera dado tiempo a tomarme un aperitivo...


Pero a lo que vamos, que hoy no me apetece contar mis penas, que son muy de andar por casa y seguro que os fatigan más que pegaros una corrida de 7 kms. bajo el sol de Fuente Alamo, una tarde de ese agonizante invierno que está a punto de dejarle su puesto a la primavera. ¡Y mira que yo me esfuerzo!... Sigo los consejos de grandes gurús del éxito, que insisten en que hay que visualizar y visualizar lo que se quiere, pero por mucho que me veo entrando vencedor en línea de meta, entro más derrotado que el mariquitón de Boabdil (y eso que al principio llevaba detrás a mi amigo Andrés vestidico de enfermera -véase foto-).


Pero nada, como me voy de puente, voy a lo fácil, y rellenaré esta entrada subiendo la crónica que ya he hecho para la prensa (de momento sólo nos hace caso La Opinión -lo podréis leer el sábado en el suplemento "Juego Limpio"-), y que también podréis leer en la web de trimurcia.

En fin, ahí queda eso:

CRÓNICA XV DUATLON FUENTE ALAMO
Guevara y Vodickova no dan tregua

En la calurosa tarde del sábado 14 de marzo, organizada por el Ayuntamiento de Fuente Alamo, y con la presencia de 300 triatletas, se disputó la XV edición de su tradicional Duatlón, 3ª prueba puntuable para el circuito regional, además de ser Campeonato regional de Duatlón para policías y bomberos y la final del campeonato regional de deporte escolar.

Los hombres del Tragamillas se mostraron decididos a romper la carrera desde el inicio. Así, Raúl Guevara y Juan Emilio Miras lideraban los 7 kms a pie, por delante del almeriense José Mª Pérez, Bart Jaeken (Aguilas), los cartageneros José Costal y Francisco Pedrero y Pedro Alfocea (Caravaca), vencedor del campeonato de policías y bomberos.

Guevara se quedaría sólo al comienzo de los 30 kms. del recorrido ciclista, que transcurrían por el clásico circuito de los alrededores de la localidad con la inevitable compañía del viento. Pero la carrera recuperaría la emoción gracias al alicantino Rubén Galvañ (Crevillente), experimentado ciclista que, a pesar de haberse dejado casi un minuto y medio en el primer sector, consiguió completar una espectacular remontada, hasta ponerse a rueda del líder en los últimos kilómetros de bici.

Pero Raúl Guevara volvió a poner las cosas en su sitio después de la última transición, demostrando su gran estado de forma en la carrera a pie consiguiendo adjudicarse una merecida y clara victoria.

A Rubén Galvañ le quedó el consuelo de la segunda plaza, gracias a la ventaja conseguida en la bici, a pesar del empuje de Juan Emilio Miras, tercer clasificado al final.

En la prueba femenina, la checa Radka Vodickova, el “ciclón verde”, volvió a exhibirse como hiciera en Caravaca la semana anterior, y se mostró implacable desde el inicio. Las otras dos plazas de honor se las disputaban la lorquina Carmina Jiménez (Eliocroca) y Raquel Miras (Tragamillas). Y aunque el duelo entre ambas comenzó igualado, la pequeña de los Miras consiguió una ligera ventaja a pie que, ya en el segundo sector, Carmina neutralizó y volteó a su favor para acabar segunda.

La localidad ya está preparándose ya para su famoso triatlón, de renombre internacional, y que tendrá lugar el próximo 2 de mayo.

CLASIFICACIONES

Categoría Absoluta Masculina
1 – Raúl Guevara (Tragamillas) 1h20’27
2 - Rubén Galvañ (Crevillente) 1h21’15
3 – Juan Emilio Miras (Tragamillas) 1h22’13
4 – José Mª Pérez (Almería) 1h22’27
5 – Bart Jaeken (Aguilas) 1h22’32

Categoría Absoluta Femenina
"la checa de verde"

1 - Radka Vodickova (C.N.Reus) 1h30’58
2 - Carmina Jiménez (Eliocroca) 1h35’05
3 – Raquel Miras Costa (Tragamillas) 1h37’04
4 – Trinidad Ruiz (Tragamillas) 1h39’59
5 – Annika Asselman (Aguilas) 1h44’01

Policía y bomberos Masculina
1 – Pedro Alfocea Medina (Caravaca)

Policía y bomberos Femenina
1 – María Pina Garijo (Tragamillas)



ÉXITO EN LA FINAL D LOS JUEGOS ESCOLARES

Si por algo destacó el XV Duatlón de Fuente Alamo, fue por la extraordinaria participación en la final del Campeonato Regional Escolar en categorías alevines, benjamines, infantil y cadete (casi 120 niños y niñas llegados de toda la Región). Siempre es una satisfacción hablar del deporte escolar, tanto más cuando la participación es tan destacada y nos llena de optimismo e ilusión. Es mucho el esfuerzo, no ya sólo de los niños y niñas que se atreven con esta dura y esforzada modalidad deportiva, sino también de todos aquellos que aportan su granito de arena desde los organismos oficiales (Federación, Comunidad Autónoma, Ayuntamientos) y desde los clubes y colegios para forjar una cantera e impulsar ese espíritu de sacrificio desde tan tierna edad..

¡Enhorabuena a todos! Porque, con independencia del puesto en la clasificación final, a estas edades es importante crear la conciencia de que lo importante es participar y vivir el deporte desde dentro, con los amigos y compañeros. Como una pequeña familia que es lo que somos todos los que participamos con asiduidad en este o cualquier otro deporte.

Post-scriptum
La revelación corrió a cargo de la escuela de Duatlón del club A.D.Rumbo Fijo (Cieza), recién creada con alumnos del Colegio Antonio Buitrago de Cieza, que fue el centro con mayor número de participantes, cosechando las victorias en categoría Alevín Femenino y Benjamín masculino.

Podéis leer algo más de la segunda fase del proyecto solidario de nuestra A.D.Rumbo Fijo en el blog: ciezatriatlon.blogspot.com

domingo, 8 de marzo de 2009

CARAVACA SANTA y el duatlón de las seis bolas

Desde 1998 Caravaca de la Cruz es una de las cinco ciudades del mundo, donde se celebra el Año Jubilar Permanente. Es un privilegio que comparte con Roma, Jerusalén, Santiago de Compostela y Santo Toribio en Liébana. Y, aunque no será hasta el próximo año 2010 cuando vuelva a celebrarse el jubileo caravaqueño (que tiene lugar cada siete años a partir del 2003) otorgándose indulgencia plenaria a los peregrinos que acudan a esta ciudad santa de la geografía murciana, lo cierto es que ayer sábado 7 de marzo me dió la chifladura y decidí ser uno de los casi doscientos duatletas que aguardaban a que se diera la salida de la segunda prueba del Circuito Murciano de Duatlón...

- ¡que Dios me coja confesado! -pensé mientras afianzaba la decisión tomada, más por la incertidumbre de cuál sería la opinión de mi desentrenado ser, que por profundos ideales religiosos-

La empresa, en apariencia desprovista de cualquier aspaviento literario, tenía, empero, su miga, y estaba justificada la cavilación: llevaba tres semanas de siete días dedicadas a la meditación, al entretenido oficio de buscador de pelotillas ombligueras y a la peregrinación traumatológica, en busca de solución a las cuitas de mi desvencijada región antero-tibial, en la que, según parte médico-magnético, cuento con "cambios inflamatorios en tejido celular subcutáneo y dilataciones varicosas"... ¡arsa!¡quiyo! ¡eso es poesía y no el cantar de Mio Cid!

Finalmente pudo más el querer que el poder y salió esa cabra que me posee por momentos y tiró para el monte... ¡Si al menos me huiera encomendado a san Eubulio, a San Gaudioso, a Secúndolo o a Pablo el Simple, a la sazón santos del día!... pero no, allí estaba yo, decidido a emprender la romería del duatlón sprint de Caravaca en su décima edición, y mi previsora media mandarina advirtiendo si no serían precisamente unas "décimas" las que me habían perturbado, como al más alocado de los Quijotes, para tomar la salida, conforme estaba, sin forma alguna...

- ¿me estás llamando deforme? ¿es que no me has visto la panza, que ha vuelto a su ser, recuperando la característica ondulación cervecera que nunca debía haber perdido? ¡vamos, que forma, lo que se dice forma, si que tengo alguna, aunque sea más tirando a botijo!

Más como dijera Julio César (y eso que el romano en cuestión no montaba en bicicleta): "alia jacta est". Dispuesto para la batalla me calcé mis esparteñas de correr (para más inri sin plantillas, segundo error) y comencé a velar armas (calentar al trote cochinero) buscando compañías amigas que me animasen. Así, primero compartí unos metros (los primeros de suave retoce sobre el asfalto desde el día del "aberrunche" tibial) con dos compañeros del bando cistiano. A Cristian ya lo conocía, pero no a Alfonso Salar, que resultó ser un dicharachero "biker", con cuerpo de atleta, y quya sombra -tuve por seguro- dejaría de ver en cuanto se diera la salida.

Más tarde me tropecé con el clan de los Pacos, sorprendidos, casi tanto como yo, de verme vestido de corto. Y entonces fue cuando pergeñé la estrategia para la carrera, en plan Lute: camina o revienta al ritmo de un maratoniano con la rodilla chunga. Adelanto que dióse la segunda circunstancia, la que implica explosión, cuando el amigo Paco apuró el ritmo al ver que yo le aguantaba (ya me lo agradecerás después, mariquita, ¿no decías que te dolía la rodilla?.


Pero tras perder rueda antes de empezar con la bici (curiosa paradoja), habría de llegar el momento álgido de la prueba: la verdadera prueba de la prueba, con el paso por el caracolillo en dirección a Moratalla, Ahí es donde el X Duatlón de Caravaca se convirtió para mí en el "Duatlón de las 6 bolas"...

Porque por momentos estuve tentado de echar pie a tierra, pero decidí echarle las dos consabidas bolas colgaderas y aguantar a muerte en el grupo al que me había unido, formado por los amigos Andrés y Luis Miguel (de Fuente Alamo). Con esta decisión, valiente pero muy osada en lo físico, ponía en riesgo los empastes y las bolas de los ojos, que de tanto esfuerzo pensé que se podrían llegar a salir.



La suma, por de pronto, ya subía hasta cuatro bolas. Y mientras, casi sin pensarlo, estaba arriba, dominando Caravaca desde lo alto, con una magnífica vista -dada la tarde de espléndido sol y moderado viento que había salido-. Hasta me permití tomarme un trago, pero sin tiempo para mucha relajación, que el grupo iba incrementándose con combaientes que habían ido descolgándose de grupos más avanzados, y había ganas de más. Tanto fue así, y tal la casualidad, que sólo parecíamos recoger corredores de Fuente Alamo... casi parecía aquello una salida de amigos del pueblo que tiran a muerte para ver quien se queda y descojonarse el día siguiente. Animaba ver cada vez más cerca un grupo más numeroso que el nuestro unos pocos centenares de metros más adelante.

Salvar el giro de ciento ochenta grados para volver a poner rumbo a Caravaca me costó un calentón importante (tercer error del día haber estado a cola de grupo), pero conseguí no quedarme... y cuando enfilábamos la última subida, entonces lo ví claro, y además de quedarme clavado le dí titulo por adelantado a esta crónica de una muerte (en esta carrera) anunciada... ¡y es que se me subieron las bolas de los gemelos!

No sé si mientrss descabalgaba para intentar estirar la musculatura me pasaron cien o doscientos. Creo que además de la punzada muscular, viendo tanta gente adelantarme, sentí la misma decepción de aquel cerdito del cuento en que tras construir su casita con ramas, llega el lobo y soplando se lo tira todo... pues eso, todo el esfuerzo "bolar" por tierra, y yo en aquella carretera que, cuando volví a montar mi jumento sobre ruedas, se había convertido en un auténtco desierto.

Ahora ya, con más bolas que nunca, no tenía otra que seguir dándole, como pudiera, para llegar a lo más alto del caracolillo por la otra cara (más suave, por suerte) y dejarme caer hasta Caravaca. Entonces ya habría tiempo de decidir si abandonaba (algo que nunca jamás había hecho en una carrera).

Me animó el aliento de Mabel cuando me quitó las pegatinas al pasarme en las últimas rampas (lo de esta zagala es para ponerle un monumento a la simpatía), y hasta tiré de las únicas bolas que parecía tener en su sitio para recuperar virtualmente un puesto (luego lo perdería en el último sector).

En la bajada, por si no fuera suficiente, no quise arriesgar lo más mínimo (hay que ver lo que se reduce el valor cuando te saltas los dientes contra una piedra), y hasta vi un par de caracoles que hicieron amago de subirse a mi chepa... más que nada porque si se me hubieran subido en las lumbares los hubiera espachurrado.

Total, que conseguí llegar, marcándome un medio kilómetro final de contrarreloj. Creí ver la luz cuando comprobé que todos los músculos volvían a responder. Estaba seguro de que podría continuar hasta el final, aunque, eso sí, invirtiendo su buen minuto y medio (¿o fueron dos?) en la transición más tortuosa y tortugosa jamás vista.

Obviamente en los dos mil quinientos metros finales no conseguí rebajar el record de la prueba, aunque contando con las tres paradiñas que hice para estirar y que el último kilómetro (cuesta abajo) conseguí estabilizar la distancia que me sacaban los que me habían adelantado a pie, terminé relativamente contento, ¡jodido pero contento!... con las mismas ganas de reestablecer el balance hídrico que de encontrar un par de riñones nuevos... ¡vamos! que si hubiera visto un billete de quinientos euros en el suelo no estaba yo para agacharme a recogerlo.

Resumiendo: que como los dedos de las manos y las orejas son las únicas partes del cuerpo donde no tengo agujetas, he empleado los primeros para crear esta prólija historieta animada de mi carrera a la pata coja, y afino las segundas para oir todo tipo de improperios por el tocho cuasi novelesco que os he hecho padecer. La crónica oficial ya la podréis leer en la prensa. Y la clasificación ya está en la web de la federación. Si me buscáis en ella os aconsejo que empecéis de atrás hacia delante, que terminaréis antes.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Para qué voy a hablar de mis cosas si puedo hablar de las de los demás

Había pensado dedicarle una parrafada a la cosa del triatlón, más que nada por aquello de que si alguien entra a ver de qué va este Xarli en su blog no se asuste y piense directamente que soy como el famoso Follonero de la tele, pero en plan tostón y por escrito. Pero la verdad es que parafraseando, con la pertinente coña, a Santa Teresa de Jesús, lo único que se me ocurre es que últimamente ando sin andar en mí.

Para más señas, voy...
camiando por la vida,
sin pausa, pero sin prisas,
procurando no hacer ruido,
vestido con una sonrisa,
sin complejo ni temores,
canto rumbas de colores
y el llorar no me hace daño
siempre y cuando tu no llores...
...¡ostias! ¡que se ha apoderado de mi ser el espíritu de Melendi!...

A lo que voy, que últimamente he tenido limitada la movilidad y restringida 100% la posibilidad de salir a trotar. Así que muchas prisas no puedo tener, que son casi tan malas consejeras como algunos presidentes de equipos de fútbol haciendo pronósticos. Imagino que el salto cuantitativo que pretendía dar este año ha sido demasiado para mi body-globero y aún estoy un poco descompensadico en lo muscular. Las plantillas que me calzó el podólogo solventaron la inicial molestia perturbadora que tenía en el cuadriceps de la diestra pero la convirtieron, como por arte de birlibirloque, en una periostitis a la altura de la tibia de la siniestra, a resultas de lo cual he sido agraciado con un dolor aún mayor, acompañado de su correspondiente hinchazón.

Y entre eso y otros aconteres, caprichosa meteorología incluida que me ha impedido también salir a dar una tanda de pedales bien dados los últimos fines de semana, pasando por un obligado y urgente cambio de coche por fallecimiento del anterior y la mala leche que me he gastado en algunas jornadas por estar a palo seco en lo deportivo, pues eso: ¿para qué voy a hablar de mis cosas si puedo hablar de las de los demás?

Lo único positivo de momento es la profundización en el estudio de la anatomía muscular del aparato locomotor humano, materia en la que andaba bastante pegado, tanto más teniendo en cuenta que servidor es un servidor de las letras.

Por tanto, a todos los fans que ansiaban disfrutar de mis progresos deportivos, dígoles, con mucha pena y pesar profundo, que deberán esperar tiempos mejores. Dentro de nada empezará a olerse la primavera, y para entonces no quisiera tener excusa alguna, así que, si en algo me apreciáis, rogad a la mismísima Virgen de las Vendas, o al Cristo del periostio que me libre de todo mal. Yo prometo ser como aquel Jesusito de mi vida al que le rezábamos cuando niños: más bueno que un quintico bien frío en un día de esos sudaos.

Lo dicho, que seguiré hablando de las cosas de los demás, que me dan más risa. Ya os contaré, pero estoy negociando con el tío la vara un acuerdo comercial para repartirnos lo de dar cibera: el con su vara de medir y yo con la de escribir.

domingo, 22 de febrero de 2009

¡Qué de alegría nos da la geografía!

Hacía tiempo que no me reía tanto... ¡y es que no está la cosa como para que se te salgan los tornillos de la risa, con tanta crisis, tanto espía y tanta desvergüenza campando por ahí engominada! Pero lo del viernes por la noche fue una barbaridad. En el Rock&Ribs de Nueva Condomina -uno de nuestros patrocinadores triatléticos-, tuvimos la gran suerte de disfrutar de un monólogo estupendo mientras nos dábamos un homenaje gastronómico. Aún me duele el esguince que me hice en la mandíbula de tanto reir.

¡Menudo viernes!... Por si no hubiera tenido bastante con el monólogo del ministro de Justicia, ¡hay que ver, señor Bermejo, qué cosas tiene! ¿no tiene vuesa merced bastante con la dotación pecuniaria de ministro como para darle a la cosa del humor? ¡qué chispa! ¿qué, mirando a ver si le contratan los de Paramount Comedy? ¡Por Dios Mariano! ¡que me troncho!...¡que se enteró por los medios de comunicación, ja,ja, buenísimo! ¡a la mierda su posición de usted, qué caramba! ¿por qué no iba a poder contarse unos chistecitos todo un ministro de Justicia nada menos!... Se despistó usted en la cacería y no sabía que estaba en Andalucía, ¡arsa! ¡digo!... pues nada, se saca usted ahora la licencia, ¡y ya está! ¿no?... ¡tremendo, me parto la caja! Eso, como el Farruquito pero con escoptea. ¡Pijo, pues haberle puesto un GPS al perro! ¡ja,ja! Así, entre ladrido y ladrido del podenco, una voz podría ir diciéndole: "gire a la derecha al pasar la siguiente encina o se saldrá usted del coto donde tiene licencia para cazar!...

Menos mal que no eres el titular de educación, porque dime sino como iba a justificarse ante el personal y convencerles de lo importante que es el conocimiento del medio, y en particular la geografía, porque, como diría Alejandro Sanz: " no es lo mismo Jaen que Albacete, no es lo mismo"...

Vamos, que España, que cada vez es menos UNA, menos GRANDE por el efecto del deshielo polar e igual de teóricamente LIBRE que siempre, se descompone en una especie de reinos de Taifas modernos, a los que llamamos Comunidades Autónomas, en los que riguen distintos reglamentos y leyes. Mariano, ¿le suenan estas cosas que hay que cumplir, so pena de castigo ejemplar?... porque se da la coincidencia de que es usted el encargado de velar porque así suceda, sin excpeciones que generen desigualdad, que para eso dice la constitución que todos somos iguales ante la Ley... (porcentaje de aforamiento no incluido).

¡Ay, Mariano, por favor! Yo me sabía un chiste con su apellido (el que me sé con la rima facilona de su nombre me lo callo por si hay niños leyendo esto, ja,ja). Es bastante malillo, pero se lo cuento y así lo puede usted incorporar a su repertorio para cuando vuelva a deleitarnos con sus chanzas y su simpar alegría... A ver dice así: ¿sabía que llevando gafas honra notablemente su apellido?... Si, porque las lleva para "ber-mejó"... ja,ja, ¿qué le ha parecido? ¿Tronchante, verdad?... Es lo menos que podría yo hacer para que también usted pasara un rato divertido.

¡Ah, por cierto!... ¿y qué tal si habla con doña Espe y forman un duo de estos en plan Faemino y Cansado? ¡eso si sería la monda! Uno se podría vestir de espía, y el otro podría salir leyendo la guia Campsa (creo que ahora se llama guía Repsol)... ¡Joder que país! Falta la pandereta. Si acaso llamen a Llamazares para que se la toque y así serían ya un trío humorístico de la pera limonera. ¡Qué tiemble José Mota y el tío la vara!

domingo, 15 de febrero de 2009

PASA LA VIDA.. ¡y yo con estos pelos!

Pasa la vida, tus ilusiones y tus bellos sueños, todo se olvida, tus ilusiones y tus bellos sueños, todo se olvida. Pasa la vida, igual que pasa la corriente cuando el río busca el mar y yo camino indiferente, donde me quieran llevar...

¡Topicazo, topicazo, donde los haya! ¡TEMPUS FUGIT! ... ¡la de filósofos, literatos, músicos, científicos y gentes pensantes en general que han tenido esta condenada tortura rondándoles la sustancia gris! ¡Y aún siguen buscándole solución! Pero no hay nada que hacer. Te pongas como te pongas: Vita Flumen.

Si no quieres acabar malamente, corriendo detrás de la pinza cuando se te vaya, hazme caso y no te pares a pensar, ¡corre tú delante!... Será por eso por lo que corro, por lo que nado y por lo que pedaleo como si quisiera fundir una docena de dinamos. Ya lo voy entendiendo. También será por eso por lo que habitualmente no me miro en el espejo, y cuando lo hago no doy crédito a lo que veo, o lo achaco a mi astigmática vista...

Pero la vida pasa. Y corre que se las pela. Y cuando más chulito te pones o cuando se le hinchan las narices a la jodida existencia te agarra y te lo explica. Mira, pedazo de ñú, no corras que es peor... Date con un canto en los dientes si has llegado hasta aquí y lleva cuidado con intentar comerte el mundo entero, que no te cabe en la boca, y lo mismo te mando una plaga de caries que te dejo para comer sopitas y buen vino.

Venga, se acabó la introducción filosófica. Todavía no ha sonado la corneta anunciando el fin de los días y, por lo tanto, no tengo razón para dramatizar más de la cuenta. Esta especie de rayadura dominical tan trascendental que me ha dado hoy imagino que es algo así como el colapso que sufren en la capital del reino cuando le da por nevar así en plan paleozoico. Menudo caos circulatorio, ¿verdad?... pues lo mismo pero sin nieve en una de esas patucas mías, que tan bien torneadas me estaban quedando con el entrenamiento y que ahora ha decidido adelantarme una invitación al retiro en plan problemo vascular. Vamos, lo que se dice propiamente una jodida variz, de esas que duelen como si el inquieto zagal del vecino o ese sobrino consentido con pintas de aspirante a cabrón profesional que solemos tener todos te estuviera dando patadas en la espinilla en sesión continua, haciéndote recordar, por oto lado, películas de alienes que se te meten por las venas, hinchándolas y deformándolas.

Recién finalizada la terapia "plantillar" que me había tenido cojitranco total, ahora empieza esto otro. Y lo peor ya no es la dolorosa sensación de abultamiento, que me impide hasta casi andar por momentos, sino la medicación que me dan: daflón comprimidos, que son los mismos que se toman mi señora madre y mi adorada suegra... ¡El acabóse, creedme!...¡Jódete Ramón que se acerca tu jubilación! Y yo con estos pelos, jugando a aparentar veinte años menos y a sentirme como un chaval. ¡Filgud y todo lo que tú quieras de actitud positiva pero putada gorda! ¡Pero pijo, si aún no estoy en cuarentena! ¿qué nuevos despropósitos me acompañarán cuando la federación me dé la chapa del coñac? ¡si hombre, cuando pase a "veterano"!...

¡Cuánta razón tenían los "Pata Negra" con esa famosa blueslería que he usado para dar título a este enredo circulatorio y cuya letra he transcrito en el primer párrafo! Pasa la vida. Y yo con estos pelos de velocidad.

¿Qué le vamos a hacer? Con lo enfrascado que estaba este año en esos proyectos de doblado de distancia, y lo estilizado que me hacía nuetro recién estrenado mono de competición triatlética, y ahora me veo estirando la pata (poniéndola en alto quiero decir), y comiendo kilos de ajo y cebolla. Dentro de la pequeña desgracia ya se sabe que esta última planta hortense, de la familia de las liliáceas es también buena para otros fines, según reza la sabiduría popular. Quien no se consuela es porque no quiere. Cosas peores hay, pero de momento, Mariano, echa el freno de mano.

Creo que me pasaré al dominó. Le pediré a mi padre, semiprofesional del asunto, que me vaya enseñando todos los secretos del oficio, por si acaso fracasan las terapias de choque vascular que me han sido prescritas y he de firmar mi traspaso al club del jubileta del barrio... ¿o debería optar por la petanca por aquello de que hay que tener las bolas bien puestas?

sábado, 7 de febrero de 2009

BABEL SIGLO XXI


La Torre de Babel es una construcción mítica mencionada en la Biblia. Según se narra en el capítulo 11 del Génesis, los hombres pretendían, con la construcción de esta torre, alcanzar el Cielo.


Para evitar el éxito de la empresa, Yahveh -que se oponía al propósito de que la humanidad se extendiera por toda la superficie de la Tierra, se multiplicara en ella y la sojuzgara-, hizo que los constructores comenzasen a hablar diferentes lenguas, luego de lo cual reinó la confusión y se dispersaron.

Y de ahí a nuestros días, a pesar de lo que ha llovido -diluvios universales incluidos-, podemos decir sin temor a equivocarnos, que seguimos sin entendernos, a pesar de los denodados esfuerzos que hizo Pierre Athanase Larousse ("Larús" a secas para los acólitos del movimiento enciclopédico universal) o del amigo Collins y sus diccionarios en ciento y la madre de idiomas, que no parecen servir ni para ponérselo un poco más fácil a generaciones y generaciones de bachilleres en nuestro país, huérfano de ese espíritu de descubrir los idiomas o los intríngulis de las matemáticas principalmente, casi tanto como desprovisto de decencia política.

Vamos, que no nos entendemos porque no queremos. Trasladamos la leyenda de Babel a este raro siglo veintiuno en el que estamos. Ahora se habla de crisis donde hasta hace poco se hablaba de abundancia, derroche y estipendio. Se habla de espionaje y contraespionaje político, pero no aparece el espía por ningún lado. Los que estamos en la base de la pirámide seguimos sin enterarnos de lo que dicen los faraones, allá en lo más alto, por más preguntas que tengan en la tele para el señor de las cejas. Hay hasta quienes dan de baja el teléfono de casa porque tienen móvil, con su cámara de tropecientos megapixeles, y se sienten protegidos, a la vez que espiados desde que saben que pueden tenerte controlado por gepese.

Pero ni el abuso de esemeses nos ha hecho más libres y nos permite estar mejor comunicados como interesadamente nos quieren hacer creer los poderes celestiales del estado y las empresas telecos. Seguimos siendo una pandilla de crédulos, y las milongas de los beneficios de la globalización ya no se las cree ni el gato de mi vecino.

¿O es que esto de la globalización sólo sirve para que me pongan en las noticias de la caja boba -horario "praintain"- lo que ha ocurrido entre dos jugadores de rugbi en Australia en un entrenamiento?... ¿y qué si uno le ha dado a otro un buen mamporrazo en todo el morro? ¿acaso es eso noticiable? Lo vi ayer y no daba crédito (mira tú, ¡como los bancos!).

El espíritu de Babel sigue vivo, ¡viva Babel! Que reine la confusión, que en rio revuelto ganancia de pescadores. Y ya se sabe quien tiene la sartén por el mango. Y que quien parte y reparte se lleva la mejor parte.

He leído que durante cuatro siglos arqueólogos occidentales intentaron ubicar la torre de Babel en la zona del actual Iraq. Vete tú a saber si el descabalgado Bush era realmente un visionario, una especie de Indiana Jones (léase con jota, como las bolsas testiculares) que buscaba con ahínco la mayor de las armas de destrucción masiva: la falta de entendimiento entre las culturas y las razas y, por ende, los peligros del aislamiento y del come-come neurnoal. ¡Y nosotros pensando que era un caradura, amigo de darle al botón de las ejecuciones como ese testigo de Jehová que no se cansa de pulsar el timbre de casa para difundir el mensaje divino que creen haber descifrado al fin!

¿Entiendes ahora, amigo lector, la razón que me indujo a hilar esta verborrea tan ostentórea y rebuscada en torno a un tema aparentemente tan descabezado y falto de sentido? Sobre todo cuando podría estar narrando mis avatares y sensaciones en el reciente Duatlón de Torre Pacheco, o las razones por las cuales se desinfló en mi ánimo el reto de alcanzar el karma maratoniano este mismo febrero en Valencia.

Si no quieres leer más porque se te empacha el cerebro, tengo una excelente noticia y es que no tienes que esperar a que hagan la peli porque ya está hecha. Se llama "Babel", a secas. Protagonizado por Gael García Bernal, y dos chicos "tt" (el rubiales Brad Pitt y Cate Blanchett), está basada en la Torre de Babel, donde, como dicta la leyenda, se unen todas las razas. En este caso, se unen mediante un rifle, que es regalado por un japonés, a un marroquí, éste se lo vende a otro marroquí para defender a sus rebaños. Con este rifle, los hijos del marroquí, hieren a una estadounidense, y a su vez los hijos de la estadounidense, están con unos mexicanos.

No contaré el final, pero adelanto que, en esta ocasión, Brus Güilis no estaba muerto. Eso sí, es fácil imaginar que hay derramamiento de sangre, que esta, por desgracia, más que una leyenda de nuestra Humanidad es la pura (también vale ponerlo con "t") realidad.

martes, 20 de enero de 2009

El señor de las ampollas y un proyecto solidario

Seguramente habrá gente que piense que hago cosas raras y que por eso me pasan cosas raras. Parece ley matemática en plan cartesiano. Alguno hasta creerá que exagero cuando que me pasan cosas raras porque luego no son para tanto, y que es puro efectismo literario.

Lo de las ampollas en los pies no es nada del otro jueves si te pones a correr una media maratón con unas plantillas recién estrenadas. Lo sé. Más bien es algo normal tirando a globería recia hecha en madera de pino. También lo sé. Pero creedme si os cuento que a mí me persigue una maldición... o para ser más propios, una "media" maldición, pues los expedientes equis me acaecen mayormemnte cuando trato de intentar bajar mi mejor marca del centenar de minutos.

¿Alguien sabe quitar el mal de ojo? ¡estoy por ponerme un lacito rojo en cada oreja! O eso o decidirme a correr siempre con el gorrito de papito Noel que llevé en la Sansil -como ilustré en mi anterior entrada-. Entonces no tuve experiencias extrasensoriales ni altercado muscular, esquelético o pellejil alguno.

En la XX edición de la popular Media de Santa Pola, esta vez, y tras haber completado una primera "media media" bastante aceptable (me atrevería a decir que hasta demasiado aceptable tirando a un pelín osada por mi parte, ¿acaso creía que mis piernas eran las de ese grupo de galgos africanos que encabezaba la prueba?), comenzaron mis cuitas. De ahí que el castañazo hasta alcanzar la meta santapolera fuera completo, incluyendo una operación de "lifting" en la planta del pie izquierdo (por aquello de que se me estiró la piel) y un amago de desvanecimiento -estimo que causado por una mala hidratación en los avituallamientos y por el incontrolado ritmo inicial- al que, por suerte, pude poner freno antes a tiempo.

Por contra, a lo que no pude poner freno fue al crono hasta siete minutos después de lo deseado (1h47)... Esta vez, si os he de ser sincero, no entré en meta satisfecho, y ni tan siquiera hice mi habitual derroche esprintando en los últimos metros. Por unos instantes me invadió un sentimiento desconcoido de decepción. Es lo que tiene haberse ido haciendo ilusiones a lo largo de la carrera. Y es que, por más que de ilusiones también se vive, atendiendo a las leyes de la gravedad: cuando más alto se sube, más dura es la caída.


Mucho peor le fue al Director del Centro Penitenciario de Sangonera, que terminó espichándola. RIP. Con cosas así, desgracidamente es muy fácil consolarse. Yo tendré más oportunidades, y podré seguir entrenando para intentarlo, pero a este buen hombre se le acabó la carrera de la vida. ¡Sentíos, pues, afortunados, de poder seguir gozando del juguetón roce de la brisa en la cara, y de las ostias varias que te puede llegar a dar la vida!

Y hablando de fortunas... ya va siendo hora de presentar en sociedad el proyecto de triatlón solidario de nuestro refundado club. ¿Os habéis fijado bien en la camiseta que estrenamos en la Media de Santa Pola?
Que nadie se lleve a engaño porque, con la crisis, ha sido especialmente difícil encontrar patrocinadores. Aparecen casi más pegatinas que dinero hemos podido recaudar para la causa. Mas si hay algo de lo que estamos orgullosos es del proyecto solidario que acabamos de estrenar, y con el que pretendemos ayudar modestamente a desestacionalizar el concepto que se tiene de que por Navidad hay que colaborar con los más desfavorecidos, en plan telemaratón. ¿Y qué pasa con el resto del año? ¿es que la gente sin recursos deja de comer y se pone voluntariamente a hacer dieta como todos los que nos hemos pasado con las comilonas navideñas?...

Pues eso, que esta temporada, vamos a llevar en todas nuestras equipaciones (tanto de entrenamiento como de competición) junto a nuestro recién diseñado logo, el de Cáritas. Salvando las distancias, pues no tenemos ni a Messi ni a Etoo (aunque si Stani estuviera un poco más moreno podríamos tomarlo por integrante de una de esas tribus africanas, según está corriendo el zagal), es como lo que está haciendo el F.C.Barcelona en sus camisetas. Nuestro granito de arena no tendrá la misma repercusión en los medios de comunicación, pero nos conformamos con que sirva de recordatorio y ejemplo al pequeño microcosmos que nos rodea y la gente que nos sigue y nos ve. Ahí queda eso.


EL TRIATLÓN ES UN DEPORTE DURO. PERO ES MUCHO MÁS DURA LA VIDA PARA MILLONES DE PERSONAS. ENTRE TODOS PODEMOS COLABORAR PARA QUE SEA MÁS LLEVADERA Y DIGNA. ¿TE APUNTAS? EL DEPORTE DE LA SOLIDARIDAD LO PODEMOS Y DEBEMOS PRACTICAR TODOS.